El Presidente de Estados Unidos al concluir la Cumbre del G-20, en una conferencia a las 2 y 30 p.m. hora de Cuba, declaró que en su país el desempleo alcanzó su nivel máximo en 26 años.
Ante crisis como ésta, ocurridas en el pasado, el mundo no actuó con la rapidez necesaria, dijo. Hoy hemos aprendido las lecciones de la historia. Algunos en la prensa pusieron en duda nuestra capacidad para ponernos de acuerdo, confundieron el debate honesto con diferencias irreconciliables, pero hemos demostrado que es posible llegar a consensos.
Hemos acordado medidas dirigidas a solventar la situación y para asegurarnos de que no lleguemos a este punto en el futuro. Tenemos un compromiso para favorecer la creación de empleos. EE.UU. limpiará sus instituciones financieras de los activos tóxicos para volver a activar el crédito a pequeñas y medianas empresas (Pymes). El G-20 acometerá programas similares.
Llevaremos adelante una iniciativa para apoyar las economías de países en vías de desarrollo con la facilitación de créditos. Al mismo tiempo, rechazamos el proteccionismo que podría contribuir a profundizar los problemas.
Extenderemos y aumentaremos la supervisión de las instituciones y sectores importantes. Reformaremos y expandiremos el FMI y demás organismos financieros internacionales con el objetivo de fortalecerlos.
Unos 448 mil millones de dólares serán destinados a apoyar las economías de los países en desarrollo. Asistiremos también a la ONU y al Banco Mundial para evitar catástrofes humanitarias.
A las preguntas directas de la prensa acreditada, el presidente norteamericano respondió muchas de ellas. Entre otras cosas afirmó:
Creo que nos fue bastante bien. Vine aquí con la intención de escuchar, aprender y brindar liderazgo. Estoy contento con los acuerdos tomados y de haber contribuido a esto.
Tenemos una economía globalizada, y las iniciativas que tomemos deben ser globales para que sean eficientes. En EE.UU. hemos tenido una reducción drástica de las exportaciones, y el contagio de otras economías afecta a otras empresas norteamericanas que se presentaban más sólidas.
Entre otras cosas dijo:
Este es un documento colectivo, pero sin dudas cada país tiene sus ideas y problemas en particular, que puede no sea negociable para ellos; nosotros tratamos de ajustar esos elementos de manera que no obstaculizáramos la efectividad del documento de forma general.
Esto aún no resuelve el problema de los activos tóxicos, y la forma en que cada país actúe para lidiar con esto va a ser de suma importancia, así como los planes de recuperación de cada uno. Lo que sí está claro es que mientras más rápido se actúe, más rápido nos beneficiaremos todos.
Pienso que siempre ha habido un espectro de opiniones sobre lo injusto que puede ser el mercado libre y a lo largo de esta fama, algunos sospechan de la globalización y otros piensan que el mercado siempre es el rey, pero creo que si alguien ha estudiado la historia sabe que el mercado es el mecanismo más efectivo para generar riquezas. Pero algunas veces se descarrila y si no está regulado, si no hay marcos por donde canalizar las energías del mercado, esto nos puede llevar a algo que no queremos.
En lo que respecta a la política local, soy presidente de Estados Unidos, no soy presidente de China o de Japón, ni de Europa. Entonces tengo que tener respuestas directas con mi electorado para mejorar sus vidas. Mi presencia aquí ayuda a que los estadounidenses puedan tener una vivienda, un empleo y sus hijos puedan ir al colegio; en fin, puedan tener el sueño americano.
Según las encuestas internacionales, las personas parecen tener más esperanza sobre el liderazgo de Estados Unidos.
No estaría aquí si no pensara que tenemos cosas importantes que enseñar como nación.
Hemos hablado sobre Bretton Woods. No estamos en la época en que podemos pensar en un Roosevelt o Churchill. Ese no es el mundo en el cual vivimos ahora. Europa fue reconstruida, China y la India son potencias. Algunos otros países están movilizándose y esto es bueno.
Hubo algunos comentarios ocasionales sobre el papel de Estados Unidos en esta crisis. Se hablaba de que Estados Unidos pudiera haber comenzado la crisis en Wall Street y escuchamos que parte de esto comenzó en Wall Street.
Algunas compañías tomaron riesgos severos sin justificación y esto ha tenido un impacto enorme en nuestra economía y se ha discutido en la economía mundial.
Puede apreciarse que las respuestas de Obama a los periodistas estaban dirigidas fundamentalmente a sus electores. Expresan lo que piensa el presidente de Estados Unidos. Sin duda es mucho mejor que Bush y McCain, pero su pensamiento no se ajusta a los problemas reales del mundo actual. El imperio es mucho más poderoso que él y sus buenas intenciones.
La Cumbre del G-20 en su comunicado final anunció que:
Triplicarán los recursos para el Fondo Monetario Internacional hasta 750 000 millones de dólares; se destinarán 500 000 millones para préstamos a países más afectados por la crisis y 250 000 millones para una nueva asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG)
Destinarán 100 000 millones adicionales para reforzar los bancos multilaterales de desarrollo.
Facilitarán 250 000 millones para reactivar el comercio mundial.
Debo señalar que estos fondos serán aportados por la Unión Europea, Japón, China y otros países; así como mediante la venta de parte de las reservas en oro del FMI.
El Primer Ministro británico manifestó que “un nuevo orden internacional está emergiendo”; agregó que “el consenso de Washington está superado” y que “las decisiones de hoy no resolverán inmediatamente la crisis”.
El Presidente francés se declaró “realmente feliz” por los resultados de la Cumbre, al considerar que las medidas adoptadas suponen “la reforma más profunda del sistema financiero desde 1945”. No tuvo que abandonar la sala.
El Departamento de Trabajo de EE.UU. informó que en marzo el número de personas que continuaron recibiendo subsidio por desempleo aumentó hasta un nuevo máximo histórico de 5,73 millones.
Obama habló de Bretton Woods. Entonces Estados Unidos al finalizar la última guerra mundial poseía el 80% del oro del mundo y su pujante economía estaba intacta. Bretton Woods le concedió el privilegio de emitir las divisas convertibles cuando el resto de los países estaban arruinados.
Disponían de dólares y oro. Se mantuvo estable el precio de este durante más de 25 años, hasta que el gobierno de Estados Unidos, arruinado por la guerra imperialista en Vietnam, suspendió unilateralmente la conversión del dólar y ha manipulado a su antojo la economía de los demás países del planeta.
La crisis está indisolublemente unida al sistema capitalista, de producción y distribución. Su principal exponente, Estados Unidos, ha sufrido dos grandes crisis a lo largo de su historia que golpearon su economía durante períodos de más de 20 años. Esta es la tercera y solo se recuperará de ella muy lentamente. Esto lo conoce Europa por amarga experiencia propia.
Las transnacionales norteamericanas adquirían propiedades en cualquier parte del mundo en virtud de Bretton Woods. Pagaban con oro y con papeles; hoy las compran con papel moneda o moneda chatarra como suelen llamarla los chinos. Su país posee además el raro privilegio del poder de veto en el Fondo Monetario Internacional. No se ha dicho en Londres una palabra que comprometa a Estados Unidos con la renuncia a tal privilegio. La próxima crisis se producirá mucho más pronto y será mucho más grave de lo que se imaginan Obama y varios de sus principales aliados del G-7. Las crisis no se resuelven con medidas administrativas ni técnicas, porque son sistémicas y afectan cada vez la economía y globalización del planeta.
No todos se han dejado llevar por la euforia de Londres.
Un cable de la AFP, informa que la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, criticó este jueves a la Cumbre del G-20, lamentando que los manifestantes y los países más pobres hayan sido excluidos.
“Como Alta Comisionada para los Derechos Humanos, diría que la política financiera no debería limitarse a los bancos, sino dedicarse a los seres humanos cuyas preocupaciones deberían estar al centro de los debates. La Cumbre del G-20 debería centrarse inmediatamente en las preocupaciones de los trabajadores y los campesinos pobres.”
Numerosas manifestaciones se produjeron a la vez en Londres contra la Cumbre.
Otro cable comunica que el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping, declaró con relación a la Cumbre: “No estamos pidiendo a los países que metan la mano en sus bolsillos para darnos dinero, porque ellos han prometido, prometido y prometido y no han hecho nada. Es una medida que ya se había tomado el año pasado”.
Mientras en Londres se adoptaban las medidas supuestamente salvadoras, el fantasma del cambio climático se apareció el mismo día en que se aprobaba el acuerdo final del G-20, como una tragedia más grave que la crisis económica.
Un cable de la agencia AFP informaba que: “Alrededor del 80% del casquete glacial ártico podría desaparecer en una fecha tan próxima como el año 2040, en lugar de perdurar hasta el 2100 como se había estimado antes, de acuerdo a un nuevo estudio científico”.
“La superficie del Mar Ártico cubierta por el hielo al fin del verano podría no pasar en esa época de un millón de kilómetros cuadrados, contra 4,6 millones de Km2 hoy”. Dicho informe fue elaborado con los datos ofrecidos por los científicos de un estudio conjunto de la Universidad del Estado de Washington y la Administración norteamericana de la Atmósfera y los Océanos. Según el estudio, el casquete glacial en el Ártico, sufrió una reducción espectacular al final de los veranos de 2007 a 2008, cuando la superficie del hielo había alcanzado respectivamente 4,3 y 4,7 millones de Km2.
Los modelos aplicados permiten prever un Ártico prácticamente sin hielo dentro de 32 años. Según los científicos, los modelos anteriores preveían ese desenlace para el final del siglo XXI. Una enorme masa de agua en el grueso casquete polar de gran altura está acumulada allí.
Granma se hizo eco de esas noticias en su edición de hoy.
De ambos problemas: la crisis financiera internacional y el cambio climático, escribí el 1º de abril. No existe el propósito de sembrar desaliento sino de crear conciencia. Nada es peor que la ignorancia. Por maravillosos que sean los clásicos deportivos, no debemos resignarnos e ignorar los temas de obligada atención como la economía, el clima y la ciencia. Soy fanático del deporte como los demás, pero no solo de pan vive el hombre.
Fidel Castro Ruz
Abril 3 de 2009
3 y 49 p.m.
sábado, 4 de abril de 2009
La canción de Obama
viernes, 3 de abril de 2009
El inicio de la Cumbre
Hoy se inició la Reunión Cumbre del G-20. Los expertos en temas económicos han realizado un esfuerzo enorme. Algunos con experiencia en importantes cargos internacionales; otros, como estudiosos investigadores. El tema es complejo, el lenguaje es nuevo y exige familiaridad con los términos, los datos económicos, los organismos internacionales y los líderes políticos de más peso en la esfera internacional. Por ello, nuestro afán de simplificar y explicar de modo inteligible lo que ocurre en Londres, tal como yo lo veo. El inicio de la Cumbre
Nadie se extrañe que Obama sea la estrella de la reunión de Londres. Representa al país más poderoso y rico del mundo. Lo favorecen circunstancias especiales. No está Bush allí, mentiroso, cínico, guerrerista y odioso. Tampoco McCain, mediocre e ignorante, gracias precisamente a la asombrosa victoria de Obama, negro en el país de la discriminación racial, donde una mayoría de electores blancos votó por McCain, aunque no lo suficiente como para compensar los votos de más del 90% de los negros y mestizos norteamericanos, los ciudadanos de origen latino, los pobres y los afectados por la crisis. Acaba de ser elegido cuando otros líderes del G-20 están a punto de concluir su mandato y Obama será el probable presidente de Estados Unidos durante ocho años. Nada tiene de extraño que las noticias de Londres giren en torno a él.
Lo que al mundo importa es lo que de allí salga, si es que sale algo. Cada uno de los asistentes tiene sus propios objetivos nacionales e incluso personales, como líderes políticos que serán juzgados por la historia.
El de Obama es, en primer lugar, cambiar la imagen de su país, responsable principal de la tragedia que está sufriendo el mundo y a quien la opinión internacional culpa con razón de la devastadora crisis económica actual, en la cual no tiene responsabilidad política alguna. Como señala quien fue ex jefe económico del Fondo Monetario Internacional y actual profesor del Instituto Tecnológico de Massachusett, Joseph Stiglitz: "Debería llegar a decir que él no tiene la culpa de nada y que está tratando de resolverlo lo más rápido que puede."
Su principal aliado europeo, el Primer Ministro Gordon Brown, es el anfitrión de la Cumbre y aspira desaforadamente a modificar la actual tendencia anti laborista desatada por los disparates de su antecesor Tony Blair. A Obama le ofrece los honores del Palacio de Buckingham, donde fue recibido con su esposa Michelle. El Presidente obsequió a la veterana Reina un moderno reproductor digital, fruto de la sofisticada tecnología norteamericana, un Ipod con canciones e imágenes de la visita de Estado de la Reina a Estados Unidos en 2007 y un libro de partituras firmado por Richard Rogers. Con Su Majestad no había que intercambiar palabra sobre la mundana reunión del G-20.
Brown en cambio se lo juega todo con la crisis. Aspira a cambiar la regulación del sistema bancario, impulsar el crecimiento económico, aumentar la cooperación y acabar con el proteccionismo. Reconoce que las negociaciones serán difíciles.
Su consigna: "es mejor mirar hacia delante que hacia atrás". Claro que si los electores miran hacia atrás sacaría muy pocos votos.
El afán de ambos aliados en el seno del G-20 es minimizar las diferencias con Francia y Alemania.
Sarkozy no disimula su disgusto con la política de Estados Unidos. Es explosivo. Amenazó recientemente con abandonar la reunión. Ayer declaró a la emisora Europe 1 que por ahora no hay acuerdo satisfactorio sobre la Cumbre, aunque ha suavizado sus amenazas de levantarse de la mesa si no se avanza hacia una mayor regulación: "No me asociaré a una Cumbre que no termine con una mayor regulación." Asegura que los negociadores no han logrado ningún acuerdo.
El borrador del comunicado de la Cumbre, que ya circula entre los periodistas, habla de medidas para restablecer el crecimiento global, mantener la apertura de los mercados y fomentar el comercio global. "Hay que obtener resultados, no hay elección", insistió ayer Sarkozy.
Obama anunció hace unos días que Estados Unidos se propone introducir cambios en su sistema de regulación y supervisión, con la esperanza de que esta declaración cumpla con una parte de las exigencias europeas, arrebatándoles una de esas banderas.
Sarkozy ripostó que su empeño de acabar con los paraísos fiscales va en serio.
La canciller alemana, Ángela Merkel, muy cercana a las posiciones de Sarkozy, exige que en el acuerdo no se incluya ni la exigencia de un plan de estímulo fiscal para los países avanzados, ni se abra el debate sobre el anuncio de una nueva divisa internacional que es demanda de los emergentes al G-7.
"El mundo se encuentra en una encrucijada", declaró la Merkel, "tenemos que hacer todo lo posible para que la crisis no se repita."
"Tenemos que ir más allá de lo hablado en Washington", y añadió que todo lo que se acuerde en Londres debe tener garantía de ser aplicado. "No debe quedar ni un lugar, ni un producto, ni una sola institución, sin supervisión y transparencia."
Merkel se mostró partidaria de elevar la dotación del Fondo Monetario Internacional y de incrementar la ayuda a los países en desarrollo que padezcan esencialmente el impacto de la crisis.
La ampliación de los recursos del Fondo Monetario Internacional parece ya un hecho real. El Presidente de México dijo a su llegada a Londres que negocia con el Fondo una línea de crédito por 26 mil millones de euros. Ayer, el número dos del Fondo Monetario Internacional, John Lipsky, informó en Londres que el FMI le facilitará a México una línea de crédito por 47 mil millones de dólares para garantizar la disponibilidad de liquidez en caso de que empeore la situación de los mercados a causa de la crisis. Es una cifra mayor que la que solicitó México.
Como en el FMI Estados Unidos posee la mayoría de las acciones, sin su apoyo no sería posible tal crédito, que apuntala la influencia de Obama en la Cumbre de Londres.
Los cables anunciaban que Obama se reunirá en Londres con Dimitri Medvédev y Hu Jintao, presidentes de Rusia y de China, para conversar sobre los peliagudos problemas que enfrentan a ambos países con Estados Unidos.
En encuentros bilaterales de la superpotencia con las dos grandes potencias, seguramente se abordarían problemas económicos, o tal vez se anunciarían acuerdos pacientemente discutidos y aprobados a través de sus representantes diplomáticos.
Hoy, 2 de abril, leí un extenso y detallado despacho de la Agencia de Noticias Xinhua, fechado el día 1, donde se informa que "el presidente de China Hu Jintao y el presidente de Estados Unidos Barack Obama acordaron hoy que sus respectivos países trabajarán juntos para construir una relación positiva, cooperativa y completa en el siglo XXI".
"Los presidentes decidieron además establecer el mecanismo bilateral de Diálogos Estratégicos y Económicos."
"El nuevo compromiso, asumido por ambos jefes de Estado durante su encuentro en Londres, trazará el rumbo y dará un fuerte impulso al desarrollo sostenido, sólido y estable de las relaciones entre las dos naciones."
"La relación entre China y Estados Unidos sigue siendo una de las más importantes relaciones bilaterales del mundo en el siglo XXI, siglo en el que la humanidad enfrenta enormes oportunidades y desafíos. En la nueva era, las dos naciones tienen responsabilidades importantes en relación con la paz, la estabilidad y el desarrollo mundiales y comparten además amplios intereses."
"Las dos partes deben mantener el ritmo de la época y manejar siempre los lazos bilaterales desde una perspectiva estratégica y de largo plazo."
"Deben respetar y tomar en consideración los intereses fundamentales de la otra parte y aprovechar las oportunidades, además de que deben trabajar juntas para enfrentar los desafíos del siglo."
"El establecimiento del mecanismo de Diálogos Estratégicos y Económicos China-EEUU es un paso importante para impulsar aún más la relación bilateral. Con esto, el anterior diálogo estratégico entre los dos países ha sido elevado a un nuevo nivel."
"En un momento en el que la crisis financiera internacional sigue extendiéndose, las dos naciones deben apoyarse mutuamente y trabajar juntas para superar la tormenta, lo que favorecerá los intereses primarios comunes de China y Estados Unidos."
"China y Estados Unidos no solo deben mejorar los intercambios y la cooperación en áreas como la economía, la lucha contra el terrorismo, el crimen transnacional, el cambio climático, la energía y el medio ambiente, sino que también tienen que fortalecer la comunicación y la coordinación en temas regionales y mundiales."
Tal acuerdo no puede discutirse en una reunión de 60 minutos. Estaba ya elaborado con todos sus detalles.
China, cuyos aliados actuales en el continente asiático la invadieron y saquearon hace apenas siete décadas, avanza hoy hacia un puesto cimero de la economía mundial.
Es el principal acreedor de Estados Unidos, y discute serenamente con el presidente de ese poderoso país las reglas que regirán las relaciones entre las dos naciones en un mundo preñado de riesgos.
Tal vez el cable de Xinhua transmita una de las noticias más importantes asociadas a la Cumbre del G-20.
¡Hoy se inició y concluyó cuando escribía estas líneas! ¡¡Asombroso!!
Fidel Castro Ruz
Abril 2 de 2009
3 y 07 p.m.
jueves, 2 de abril de 2009
Otro gran problema del mundo actual
La crisis financiera no es el único problema; hay otro peor porque tiene que ver no con el modo de producción y distribución, sino con la propia existencia. Me refiero al cambio climático. Ambos están presentes y serán discutidos simultáneamente. Otro gran problema del mundo actual
El próximo domingo 5 de abril se reanudarán en Bonn las conversaciones de la ONU sobre el cambio climático. Alrededor de 190 países intentan alcanzar un acuerdo sobre la reducción de los gases con efecto invernadero para más allá del 2012, cuando expira el Protocolo de Kyoto.
Estados Unidos nunca ratificó ese Protocolo. El nuevo Presidente, que heredó el problema de Bush, anunció el sábado la creación de un foro "sobre la energía y el clima", que reunirá en Washington los días 27 y 28 de abril a 17 importantes economías mundiales, entre ellas, Brasil, México, China y la Unión Europea.
La reunión de Bonn durará 11 días y la delegación de Estados Unidos estará presidida por Todd Stern, quien tiene previsto leer un comunicado.
Ivo de Boer, máximo responsable de la ONU sobre el clima, dijo: "espero que Stern fije las líneas maestras que guiarán a Estados Unidos."
Existen fuertes contradicciones sobre el aporte que deben hacer las economías.
Se discutirán los límites del dióxido de carbono que deben lanzar a la atmósfera los distintos países del mundo, un gas que amenaza liquidar las condiciones de vida del planeta.
Existen fuertes discrepancias entre los países industrializados y los emergentes, como China, India y Brasil; éstos expresan que desean ver primero cómo los países ricos se comprometen a reducir las emisiones de CO2.
Mientras tanto, enormes volúmenes de agua que se acumulan en las montañas de hielo de la región Antártica, se derriten aceleradamente a ojos vista, como consecuencia del nefasto gas lanzado hasta hoy, y que seguirá lanzándose durante incontables años. "¡Los científicos exageran!", claman los escépticos y sobre tan endebles esperanzas, continúan soñando.
Siguen llegando noticias sobre la crisis económica mundial a través de las agencias cablegráficas, incluyendo Xinhua y TASS. De ellas se infiere que en opinión del Banco Asiático de Desarrollo, la economía China solo crecerá un 7% en el año 2009. Parece una ironía si se toma en cuenta que de acuerdo con los análisis del Banco Mundial, la de los países desarrollados que integran la OCDE se reducirá un 3%; los de la zona euro 2,7%, la de Estados Unidos 2,4% y el comercio mundial disminuye 6,1%.
El Presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, en artículo publicado por el The Washington Post, propone que Rusia y Estados Unidos trabajen juntos sobre la elaboración de las medidas para luchar contra la crisis financiera y examinen la necesidad de la creación de la moneda mundial de reserva.
El Presidente de China, Hu Jintao, pidió fortalecer la coordinación entre diferentes naciones sobre políticas económicas y hacer esfuerzos conjuntos en contra del proteccionismo comercial y de inversión, para ayudar a la recuperación de la economía mundial. "El sistema financiero internacional debe emprender las reformas necesarias de manera integral, equilibrada, gradual y eficaz, para evitar una crisis mundial en el futuro", añadió.
George Soros, el famoso magnate norteamericano, de origen húngaro, declaró: "China saldrá de la recesión más rápidamente que el resto del mundo". Señaló que "China tiene un sistema que es más adecuado para estas condiciones de emergencia."
Similares opiniones elogiosas se observan entre las noticias publicadas ayer:
"Desafiando las dificultades económicas en el país y en el extranjero, el mercado bursátil chino concluyó el primer trimestre de este año con un repunte de un 30 por ciento, lo que lo convierte de lejos en la Bolsa importante con mejor desempeño en lo que va del año", divulga Reuters, recogiendo opiniones de los analistas.
Mientras China, por su parte, declara que es necesario crear una nueva moneda internacional de reserva, el Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, declara que "El dólar seguirá siendo la principal moneda de reserva... Un sistema basado en el dólar y la fortaleza del dólar serán cruciales para sacarnos de este pozo... Se necesitará más que una Cumbre del Grupo de los 20 países más industrializados y en vías de desarrollo para establecer una nueva moneda de reserva."
El Banco Mundial sostiene que la economía del mundo enfrenta un año peligroso y que podrá hundirse aún más en la recesión. Admitió que China irá creciendo, pero a un ritmo menor.
Los países más desarrollados, opina el Banco, se encuentran en una peor situación, pues sufrirán una clara contracción. Es probable, afirma, que la necesidad de financiación externa de los países en desarrollo, aumente a 1,3 millones de millones de dólares en 2009. Con la disminución del flujo de capitales, esto generaría una brecha que fluctuaría entre 270 mil y 700 mil millones de dólares.
Por ello, en su criterio, ninguno escapará de las consecuencias de la crisis económica global, sobre todo los más pobres, donde en muchos, hará trizas años de progreso. El mundo en desarrollo corre peligro de pagar un pesado tributo por la crisis originada en los países del norte.
El Director de la Organización Mundial de Comercio, Pascal Lamy, urge al G-20 a resistir el proteccionismo y evitar acciones de "baja intensidad", destinadas a proteger sus industrias de un eventual colapso.
Por su parte, la OCDE anteriormente mencionada por sus criterios con relación al descenso del PIB, al abordar el desempleo, señala que aumentará fuertemente y superará el 10%, "casi se duplicará" con relación a su nivel de 2007, en los países del G-7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.
El Presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, pidió "valor" a los miembros europeos que participarán en la Cumbre del G-20 para reclamar la inclusión de varios estados y territorios de Estados Unidos en la lista negra de paraísos fiscales nocivos. "Que el señor Brown le diga a Obama que ponga fin a los paraísos fiscales que se encuentran en territorio americano", declaró en una Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.
La futura regulación del sistema financiero internacional se ha convertido en un punto de fricción entre Londres y Washington, por un lado y París por el otro.
Abunda la información y los datos que ilustran esta fricción.
Por su parte, el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, más diplomáticamente expresó su seguridad de que se logrará consenso, negando que las posiciones de la Unión Europea y Estados Unidos sean excluyentes. Afirma que "debemos volver a colocar la ética en el sistema", clamando por medidas contra los paraísos fiscales.
La OXFAM, una conocida Organización No Gubernamental, declara que con 8,42 millones de millones de dólares de dinero público comprometidos por los gobiernos del mundo rico para el rescate del sector bancario, podría eliminarse la pobreza mundial durante los próximos 50 años. Abunda también en argumentos a favor de los cientos de millones de pobres en el mundo que se hundirán aún más en la pobreza y a favor de las mujeres, que son las más duramente golpeadas por la crisis.
Los sindicatos, a través de sus organismos internacionales, demandan del G-20 se preste la debida atención al desempleo que acompaña a las crisis y claman para que en la Declaración de la Cumbre se refieran al trabajo digno y los derechos laborales.
Mañana comienza el Clásico entre las mayores economías del mundo, las más desarrolladas y las que están por desarrollarse. Las reglas del juego no están muy claras. Veremos qué se discute y cómo se discute. ¿Estará elaborada ya y aprobada de antemano una declaración final? Tal vez sí, tal vez no. De todas formas, será muy interesante conocer, en medio de tanta diplomacia, qué posiciones adopta cada cual. De un modo u otro, no habrá secreto posible. Todo ha cambiado.
Fidel Castro Ruz
Abril 1º de 2009
4 y 35 p.m.
El preludio
Los clásicos del béisbol y el fútbol llenan los stadiums y entusiasman a las masas en todo el mundo. Por supuesto que todos nos consideramos expertos en la materia —yo entre ellos— y discutimos acaloradamente con cualquiera. El preludio
Sin embargo, cuando se trata de la economía, en la que tienen lugar eventos que son decisivos para el mundo, se cuentan con los dedos de la mano los que se interesan sobre el tema. Busqué en nuestra prensa el evento y no aparece una palabra sobre la reunión del G-20 que dentro de dos días se iniciará en Londres.
Ayer, en el noticiero vespertino de la televisión, se le mencionó para enfatizar en las medidas espectaculares de seguridad que adoptan las autoridades británicas. Nos contaron que Obama llevará 200 hombres de sus servicios secretos, expertos en protección. De paso nos contaron cosas del sofisticado Boeing cuatrimotor que los transporta, con 80 canales de televisión, casi 100 líneas telefónicas y el equipo con las claves para ordenar el disparo de los proyectiles nucleares, siempre listos para despegar. También supimos del helicóptero especialmente diseñado para transportarlo por aire a la sala de reuniones y el invulnerable auto tanque imperforable en que se moverá por tierra. Constituyen últimos avances de la ciencia y la tecnología militar puestos a su disposición.
Del significado de la Cumbre ni una palabra. No se trata de una crítica a nuestros medios de información, es sencillamente nuestra forma de actuar frente al tema económico internacional. En el resto de los países ocurre exactamente igual. Sin embargo, de los acuerdos que se adopten en esa Cumbre de las grandes potencias económicas dependerá el destino más próximo de miles de millones de personas modestas que viven de su trabajo.
Haciendo uso de las informaciones que ofrecen las agencias cablegráficas internacionales, las revistas especializadas, los discursos y las entrevistas de los jefes de Estado y dirigentes de los organismos de Naciones Unidas, trataré de seguir el curso de la reunión, en la que estarán presentes las grandes contradicciones económicas e ideológicas que caracterizan el complejo mundo de hoy, sumido en una profunda crisis.
En una declaración al programa de la BBCI, Kevin Rudd, Primer Ministro de Australia, del Partido Laborista, declaró que los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 no aprobarán un plan de estímulo fiscal en la Cumbre de Londres. Señaló que en la Cumbre anterior ya se habían aprobado 1.5 millones de millones de euros, y que ahora correspondería al Fondo Monetario Internacional (FMI) decidir qué apoyo adicional necesitaría la economía.
El gobierno del Reino Unido desmintió el contenido de un borrador del comunicado que supuestamente emitirían los líderes del G-20, filtrado por la revista alemana "Der Spiegel".
Un portavoz de Gordon Brown señaló que el documento era viejo y que correspondía al anterior G-20.
El Banco de Inglaterra declaró que la economía británica no estaba en condiciones de endeudarse más.
Los líderes del grupo G-20 afirman, según otro cable, que el apoyo al sector financiero, el aumento del gasto público y el financiamiento extra al FMI sacarán a la economía mundial de la recesión para principios del 2010, indicó el borrador de un comunicado publicado el domingo por el Financial Times.
"Estamos dispuestos a asegurar que esta crisis no se repita."
El presidente Dimitri Medvédev declaró a la BBC que, como uno de los países más fuertemente orientados a la exportación, Rusia ha sufrido bastante por la crisis financiera actual. Dijo que los líderes del G-20 tienen que alcanzar un acuerdo en la Cumbre "porque el futuro de nuestros países y nuestros pueblos depende de nuestro acuerdo, de nuestra determinación para introducir cambios fundamentales en la arquitectura financiera mundial.
Los jefes de Estado y de Gobierno de las 20 mayores economías del mundo prepararon un borrador de declaración para la Cumbre donde se comprometen a combatir el proteccionismo y completar las negociaciones para el comercio internacional.
Fuentes oficiales declararon al Financial Times que el texto del comunicado no deberá cambiar antes de la Cumbre. "Una crisis global requiere soluciones globales", dice el borrador. Los dirigentes del G-20 están decididos a asegurar que esta crisis no se repita y buscan "una economía abierta, sobre principios de mercado, con controles eficaces e instituciones globales fuertes."
El jefe de la cancillería británica dijo que Londres y Washington no presionarán a los gobernantes del G-20 para anunciar promesas de gastos específicos. Le restó importancia al distanciamiento entre los países que apoyan mayor estímulo, como Gran Bretaña y Estados Unidos y los que instan a ser prudentes, como Francia y Alemania.
El presidente Obama, a su vez, declaró ayer 30 de marzo a ese mismo órgano británico de prensa, que hizo un llamado a la unidad del Grupo de los Veinte. Aseguró que los líderes mundiales saben que deben "enviar un mensaje fuerte de unidad" por el bien de la economía global. Restó importancia a la división entre Estados Unidos y los países de Europa continental, en particular a la oposición de Alemania y Francia de introducir mayores estímulos fiscales. Aceptó, sin embargo, que "le han dado la espalda en su propio país para incrementar el gasto como una medida para reactivar la economía mundial, lo que hará difícil ofrecer más estímulos económicos en este momento."
"En todos los países hay una tensión entre los pasos necesarios para reactivar la economía y el hecho de que algunos de estos pasos cuestan mucho dinero y los contribuyentes se muestran escépticos para gastar más."
"Si los votantes perciben que es una calle en un solo sentido y que solo estamos poniendo más dinero en las instituciones para evitar la catástrofe, va a ser difícil convencerlos de intervenir más."
Más de 180 países del mundo no estarán presentes en la reunión de Londres. No en balde se afirma que allí solo estarán los representantes de las 20 mayores economías del mundo. Sin embargo, entre éstas hay contradicciones profundas, tanto dentro de los propios países occidentales como entre éstos y los emergentes, que libran la batalla contra la crisis financiera a favor de su derecho al desarrollo.
Una síntesis no es un análisis. Se trata simplemente de transmitir a mis compatriotas la esencia de los debates del G-20 en Londres, y siempre con el temor de ser extenso y aburrido.
Fidel Castro Ruz
Marzo 31 de 2009
1 y 29 p.m.
