En la Reflexión de ayer aparece un párrafo clave extraído del libro de Woodward: “Un secreto importante que nunca había sido reportado en los medios ni en ninguna otra parte era la existencia de un ejército encubierto de 3 000 hombres en Afganistán, cuyo objetivo era matar o capturar a los talibanes y en ocasiones adentrarse en las zonas tribales para pacificarlas y obtener apoyo.”
Tal ejército, creado y manejado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), entrenado y organizado como “fuerza especial”, ha sido integrado sobre bases tribales, sociales, antirreligiosas y antipatrióticas; su misión es el seguimiento y la eliminación física de guerrilleros talibanes y otros afganos, calificados como extremistas musulmanes. Nada tienen que ver con Al Qaeda y Bin Laden, un saudita reclutado y financiado por la CIA para luchar contra los soviéticos cuando sus tropas ocuparon Afganistán. Cuando el Vicepresidente Biden viajó a Kabul, a principios de 2009, David Mckiernan, jefe de las tropas de Estados Unidos en Afganistán, le dijo cuando este preguntó por Al Qaeda: “que no había visto ni un solo árabe en dos años allí”.
martes, 12 de octubre de 2010
El imperio por dentro (Segunda parte)
lunes, 11 de octubre de 2010
El imperio por dentro (Primera parte)
Me asombra la ignorancia generalizada en torno a problemas vitales para la existencia de la humanidad, en una época en que esta cuenta con fabulosos medios de comunicación que no eran siquiera imaginables hace 100 años, algunos tan recientes como Internet.
Hace apenas tres semanas se publicó la noticia de la pronta distribución de un espectacular libro de Bob Woodward, periodista de The Washington Post, cuyos artículos compartidos con Carl Bernstein, hace 38 años, dieron al traste con el gobierno de Nixon por actos de espionaje contra el Partido Demócrata en junio de 1972, que originaron el escándalo de Watergate, por violaciones de leyes que la sociedad norteamericana no podía darse el lujo de ignorar.
Me comuniqué con nuestro “embajador en Washington”, como yo califico a Jorge Bolaños, jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en la capital de Estados Unidos, y le rogué me enviara por lo menos dos ejemplares del libro que se anunciaba cuando apareciera en las librerías. Bolaños envió cuatro ejemplares.
El texto, por supuesto, está en inglés; pasará -como es habitual- mucho tiempo antes de que más de 500 millones de personas en el mundo capaces de hablar o comprender el español, incluidos los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, puedan leerlo en ese idioma.
El imperio por dentro (Primera parte)
viernes, 8 de octubre de 2010
Las armas nucleares y la supervivencia del Homo Sapiens
En el acto conmemorativo por el 50 aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución expresé el criterio de que: “La Revolución Cubana, en nuestra pequeña e ignorada isla, estaba recién nacida, pero el hecho de venir al mundo, a solo 90 millas del poderoso imperio, se convirtió en algo que ponía a prueba la soberbia de la superpotencia dominante en nuestro hemisferio y en gran parte del mundo”. Prometí hablar de las palabras que pronuncié dos días antes ante la ONU. Advertí que nuestra lucha sería “larga y dura”. Esa tarea, en lo inmediato, debo posponerla. Otro tema, sin embargo, es en este momento más importante.
Nuestro pueblo, que como muchos conocen en el mundo se caracteriza por los altos niveles de conocimientos alcanzados durante cinco décadas, a partir de un país semicolonizado y monoproductor con un considerable nivel de analfabetos, semi-analfabetos y bajos niveles de escolaridad general y conocimientos científicos, debía ser informado ampliamente de lo que puede significar para el destino de la especie humana la energía nuclear.
Las armas nucleares y la supervivencia del Homo Sapiens
jueves, 26 de agosto de 2010
La opinión de un experto
Para mi objetivo, lo que interesa es conocer el pensamiento que guía a los principales líderes políticos y militares de ese Estado.
Me siento con autoridad para opinar, porque nunca fui anti judío y comparto con él, un profundo odio al nazifascismo y el genocidio cometido con niños, mujeres y hombres, jóvenes o ancianos judíos contra los que Hitler, la Gestapo y los nazis, saciaron su odio contra ese pueblo.
La opinión de un experto
martes, 24 de agosto de 2010
Israel no atacará primero
Los ex oficiales CIA Phil Giraldi y Larry Johnson; W. Patrick Lang, de las Fuerzas Especiales de la Agencia de Inteligencia de la Defensa; Ray McGovern, de la Agencia de Inteligencia de la Armada y de la CIA, y otros ex altos oficiales con largos años de servicio, tienen razón cuando advierten a Obama que el Primer Ministro de Israel tiene proyectado un ataque sorpresa con la idea de obligar a Estados Unidos a la guerra contra Irán. Israel no atacará primero
Pero con la Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Israel logró que Estados Unidos se comprometiera a ser el primero en atacar.
Después de eso, Netanyahu no se atrevería a ser el primero en hacerlo, ya que una acción de este tipo lo enfrentaría a todas las potencias nucleares y él no es estúpido.
Entre todos los enemigos de Irán han creado una situación absurda. A Obama no le quedaría otra alternativa que ordenar la muerte de cientos de millones de personas inocentes, y los tripulantes de sus naves de guerra en las proximidades de Irán serían de los primeros en morir y él no es un asesino.
Es lo que pienso sin temor a estar equivocado.
Lo peor que puede ocurrir es que alguien cometiera un error funesto que precipitara los acontecimientos antes de que venza el plazo del Consejo de Seguridad para inspeccionar el primer mercante iraní.
Pero no hay razón para ser tan pesimista.
Fidel Castro Ruz
Agosto 10 de 2010
7 y 30 p.m.
Emplazamiento al Presidente de Estados Unidos
Hace varios días se publicó un artículo que contenía realmente muchos hechos relacionados con el derrame petrolero que tuvo lugar hace 105 días.
El Presidente Obama había autorizado dicha perforación confiando en la capacidad de la tecnología moderna para la producción de petróleo, que él deseaba disponer en abundancia y liberar a Estados Unidos de la dependencia de los suministros exteriores de ese vital producto para la civilización actual. Su excesivo consumo ya había suscitado la protesta enérgica de los ambientalistas.
Ni siquiera George W. Bush se había atrevido a dar ese paso, dadas las amargas experiencias sufridas en Alaska con un tanquero que transportaba petróleo extraído allí.
Se había producido el accidente en la búsqueda del producto que se necesita desesperadamente en la sociedad consumista, que las nuevas generaciones heredaron de las que la precedieron, con la diferencia de que ahora todo marcha a velocidad jamás imaginada.
Emplazamiento al Presidente de Estados Unidos
miércoles, 2 de junio de 2010
El imperio y la guerra
El imperio y la guerra
sábado, 8 de mayo de 2010
La tiranía odiosa impuesta al mundo
Nuestra época se caracteriza por un hecho que no tiene precedentes: la amenaza a la supervivencia de la especie humana impuesta por el imperialismo al mundo.
La dolorosa realidad no debiera sorprender a nadie. Se le veía venir a pasos acelerados en las últimas décadas, a un ritmo difícil de imaginar.
¿Significa esto que Obama es responsable o promotor de esa amenaza? ¡No! Demuestra simplemente que ignora la realidad y no quiere ni podría superarla. Más bien sueña cosas irreales en un mundo irreal. “Ideas sin palabras, palabras sin sentido”, como expresó un brillante poeta.
Aunque el escritor norteamericano Gay Talese, considerado uno de los principales representantes del nuevo periodismo, aseguró el 5 de mayo -según informa una agencia de noticias europea- que Barack Obama encarnaba la mejor historia de Estados Unidos en el último siglo, lo que podría compartirse en algunos aspectos, en nada altera la realidad objetiva del destino humano.
Ocurren hechos como el desastre ecológico que acaba de producirse en el Golfo de México, que demuestran cuán poco pueden los gobiernos contra los que controlan el capital, que tanto en Estados Unidos como en Europa son, a través de la economía en nuestro planeta globalizado, los que deciden el destino de los pueblos. Tomemos como ejemplo las medidas que parten del propio Congreso de Estados Unidos, publicadas por los medios de prensa más influyentes de ese país y de Europa, tal como han sido divulgadas en Internet, sin alterar una palabra.
La tiranía odiosa impuesta al mundo
lunes, 26 de abril de 2010
Las locuras de nuestra época
No queda más remedio que llamar las cosas por su nombre. Los que conservan un mínimo de sentido común pueden observar sin gran esfuerzo cuán poco va quedando de realismo en el mundo actual.
Cuando el Presidente de Estados Unidos Barack Obama fue nominado Premio Nobel de la Paz, Michael Moore declaró: “ahora gáneselo”. El ingenioso comentario gustó a muchas personas por la agudeza de esa frase, aunque muchos no vieron otra cosa en la decisión del Comité noruego más que demagogia y la exaltación a la aparentemente inofensiva politiquería del nuevo Presidente de Estados Unidos, un ciudadano afronorteamericano, buen orador, e inteligente político al frente de un imperio poderoso envuelto en profunda crisis económica.
La reunión mundial de Copenhague estaba a punto de celebrarse y Obama despertó las esperanzas de un acuerdo vinculante en el que Estados Unidos se sumaría a un consenso mundial para evitar la catástrofe ecológica que amenaza a la especie humana. Lo ocurrido allí fue decepcionante, la opinión pública internacional había sido víctima de un doloroso engaño.
En la reciente Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que tuvo lugar en Bolivia, se esgrimieron respuestas llenas de sabiduría de las antiguas nacionalidades indígenas, invadidas y virtualmente destruidas por los conquistadores europeos que, en busca de oro y riquezas fáciles, impusieron durante siglos sus culturas egoístas e incompatibles con los intereses más sagrados de la humanidad.
Las locuras de nuestra época
jueves, 25 de marzo de 2010
La reforma sanitaria de Estados Unidos
Barack Obama es un fanático creyente del sistema capitalista imperialista impuesto por Estados Unidos al mundo. “Dios bendiga a Estados Unidos”, concluye sus discursos.
Algunos de sus hechos hirieron la sensibilidad de la opinión mundial, que vio con simpatías la victoria del ciudadano afroamericano frente al candidato de la extrema derecha de ese país. Apoyándose en una de las más profundas crisis económicas que ha conocido el mundo, y en el dolor causado por los jóvenes norteamericanos que perdieron la vida o fueron heridos o mutilados en las guerras genocidas de conquista de su predecesor, obtuvo los votos de la mayoría del 50% de los norteamericanos que se dignan acudir a las urnas en ese democrático país.
Por elemental sentido ético, Obama debió abstenerse de aceptar el Premio Nobel de la Paz, cuando ya había decidido el envío de cuarenta mil soldados a una guerra absurda en el corazón de Asia.
La política militarista, el saqueo de los recursos naturales, el intercambio desigual de la actual administración con los países pobres del Tercer Mundo, en nada se diferencia de la de sus antecesores, casi todos de extrema derecha, con algunas excepciones, a lo largo del pasado siglo.
El documento antidemocrático impuesto en la Cumbre de Copenhague a la comunidad internacional -que había dado crédito a su promesa de cooperar en la lucha contra el cambio climático- fue otro de los hechos que desilusionaron a muchas personas en el mundo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, no estaba dispuesto a realizar los sacrificios necesarios a pesar de las palabras zalameras previas de su Presidente.
La reforma sanitaria de Estados Unidos
viernes, 2 de octubre de 2009
El Obama serio
El presidente bolivariano Hugo Chávez fue realmente original cuando habló del “enigma de los dos Obamas”. El Obama serio
Hoy habló el Obama serio. Hace poco reconocí dos aspectos positivos de su conducta: el intento de llevar la salud a 47 millones de norteamericanos que carecen de ella, y su preocupación por el cambio climático.
Lo que ayer expresé sobre la amenaza inminente que se cierne sobre la especie humana, podría parecer pesimista, pero no se aleja de la realidad. Está por conocerse ahora la opinión de muchos Jefes de Estado sobre el tema ignorado y olvidado del cambio climático.
Obama fue el primero en emitir su opinión como país sede de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre ese tema.
¿Qué dijo? Transcribo las palabras esenciales de sus pronunciamientos:
“Reconocemos que la amenaza contra el planeta es seria y creciente.”
“La respuesta a este reto ambiental será juzgada por la historia.”
“No hay nación, por grande o pequeña que sea, que escape al impacto del cambio climático.”
“Cada día aumentan las mareas altas que azotan las líneas costeras, tormentas e inundaciones más fuertes amenazan nuestros continentes.”
“La seguridad y estabilidad de todas nuestras naciones peligran.”
“Hemos puesto el clima en el tope de las prioridades de nuestra agenda internacional, de China a Brasil, de India a México, África y Europa.”
“Uniéndonos, estos pasos son significativos.”
“Entendemos la gravedad de la situación y estamos determinados a actuar.”
“Pero no vinimos hoy aquí a celebrar progresos.”
“Queda mucho trabajo por hacer.”
“Y ese trabajo no será fácil.”
“Notamos que la parte más difícil del recorrido está frente a nosotros.”
“Esto ocurre en momentos en que la prioridad para muchos es revivir las economías.”
“Todos enfrentamos dudas en cuanto al desafío climático.”
“Las dificultades y las dudas no son excusas para no actuar.”
“Cada uno de nosotros debe hacer su parte para que nuestras economías crezcan sin poner en peligro el planeta.”
“Debemos hacer de Copenhague un paso significativo de avance en cuanto al debate climático.”
“Tampoco debemos permitir que viejas divisiones obstaculicen la búsqueda de soluciones, unidos.”
“Las naciones desarrolladas han causado la mayor parte del daño y deben asumir su responsabilidad.”
“No sobrepasaremos este reto a menos que nos unamos.”
“Sabemos que estas naciones, especialmente las más vulnerables, no tienen los mismos recursos para combatir los retos climáticos.”
“El futuro no es una opción entre crecimiento económico y planeta limpio, porque la supervivencia depende de ambos.”
“Tenemos la responsabilidad de proveer ayuda financiera y técnica a estas naciones.”
“Buscamos un pacto que permita aumentar la calidad de vida de los pueblos, sin afectar al planeta.”
“Sabemos que el futuro depende de un compromiso global.”
“Pero el camino es largo y duro y no tenemos tiempo para hacer el recorrido.”
El problema ahora es que todo lo que afirma está en contradicción con lo que Estados Unidos viene haciendo desde hace 150 años, particularmente desde que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, impuso al mundo el acuerdo de Bretton Woods y se convirtió en amo de la economía mundial.
Los cientos de bases militares instaladas en decenas de países de todos los continentes, sus portaaviones y sus flotas navales, sus miles de armas nucleares, sus guerras de conquista, su complejo militar industrial y su comercio de armas, son incompatibles con la supervivencia de nuestra especie. Las sociedades de consumo son igualmente incompatibles con la idea del crecimiento económico y un planeta limpio. El derroche ilimitado de recursos naturales no renovables, especialmente el petróleo y el gas, acumulados durante cientos de millones de años y que en apenas dos siglos se agotarán al ritmo actual de consumo, han sido las causas fundamentales del cambio climático. Aun cuando se reduzcan los gases contaminantes en los países industrializados, lo que sería loable, no es menos cierto que 5 mil 200 millones de habitantes del planeta Tierra, es decir, las tres cuartas partes de la población, viven en los países que en mayor o menor grado están por desarrollar, los cuales demandarán enormes consumos de carbón, petróleo, gas natural y otros recursos no renovables que, de acuerdo con patrones de consumo creados por la economía capitalista, son incompatibles con el objetivo de salvar la especie humana.
No sería justo culpar al Obama serio del mencionado enigma por lo ocurrido hasta hoy, pero es menos justo todavía que el otro Obama nos hiciera creer que la humanidad pueda preservarse bajo las normas que hoy prevalecen en la economía mundial.
El Presidente de Estados Unidos admitió que las naciones desarrolladas han causado la mayor parte del daño y deben asumir la responsabilidad. Fue sin dudas un gesto valiente.
Sería justo reconocer también que ningún otro Presidente de Estados Unidos habría tenido el valor de decir lo que él dijo.
Fidel Castro Ruz
Septiembre 22 de 2009
6 y 14 p.m.
jueves, 3 de septiembre de 2009
El fin no justifica los medios
Las noticias directas procedentes de Estados Unidos en ocasiones producen indignación y a veces repugnancia. El fin no justifica los medios
Desde luego que en los últimos tiempos gran número de ellas se referían a los problemas asociados a la grave crisis económica internacional y sus consecuencias en el seno del imperio. No son, por supuesto, las únicas referentes a ese poderoso país. Cualquier página del grueso volumen de noticias procedentes de un continente, región o país del mundo, por lo general está relacionada con la política de Estados Unidos. No hay punto del planeta donde no se experimente la avasalladora presencia del imperio.
Como es lógico, durante casi diez años las noticias sobre sus brutales guerras ocuparon importantes espacios de la prensa y más aún cuando estaba de por medio una elección presidencial.
Nadie sin embargo había imaginado que en medio del drama de las guerras de conquista aparecieran las noticias sobre cárceles secretas y centros de tortura, un bochornoso y bien guardado secreto del Gobierno de Estados Unidos.
El autor de la grotesca política que condujo a ese punto había usurpado la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de noviembre del 2000, mediante fraude electoral en el estado sureño de la Florida donde se decidió la contienda.
Después de usurpar el poder, W. Bush no solo arrastró al país a una política de guerra, sino que dejó de suscribir el Protocolo de Kyoto, negando al mundo durante 10 años, en la lucha por el medio ambiente, el apoyo de la nación que consume el 25 por ciento del combustible fósil, lo que puede ocasionar a la especie humana un daño irreparable. Ya el cambio climático está presente en el incremento mundial del calor, que los pilotos de aviones ejecutivos pueden observar a través de los tornados de creciente fuerza que se forman desde las primeras horas de la tarde en sus rutas tropicales y pueden ser motivo de peligro para sus modernos Jets. Están todavía por conocerse las causas del accidente del avión de Air France que se desintegró en pleno vuelo.
Nada sería comparable con las consecuencias del descongelamiento de la enorme masa de agua acumulada sobre el continente antártico, sumada a la que se derrite sobre Groenlandia. Mi punto de vista acerca de la responsabilidad que cae sobre Bush, lo sostuve en reciente encuentro con el cineasta norteamericano Oliver Stone al comentarle su filme: “W”, referido al penúltimo Presidente de Estados Unidos.
Me limito a señalar que después de los errores y horrores políticos de George W. Bush, el ex vicepresidente Cheney, que fue su consejero, enarbola la idea de que las torturas ordenadas a la CIA para obtener información estaban justificadas por cuanto salvaron vidas norteamericanas gracias a la información obtenida por esa vía.
Desde luego que no salvó las vidas de los miles de norteamericanos que murieron en Iraq, ni las de casi un millón de iraquíes, ni los que en número creciente mueren en Afganistán. Tampoco se sabe cuáles serán las consecuencias del odio acumulado por los genocidios que se están cometiendo o pueden cometerse por esas vías.
Se trata, entiéndase bien, de un problema elemental de ética política: “el fin no justifica los medios”. La tortura no justifica la tortura; el crimen no justifica el crimen.
Tal principio se debatió y se sostuvo durante siglos. En virtud de él la humanidad ha condenado todas las guerras de conquista y todos los crímenes cometidos. Es de suma gravedad que el más poderoso imperio y la más colosal superpotencia que haya existido nunca proclame tal política. Más preocupante aún no es solo que el ex vicepresidente y principal inspirador de tan pérfida política la proclame abiertamente, sino que un elevado número de ciudadanos de ese país, tal vez más de la mitad, la apoye. En ese caso, sería una prueba del abismo moral al que puede conducir el capitalismo desarrollado, el consumismo y el imperialismo. De ser así, debe proclamarse abiertamente y pedir opinión al resto del mundo.
Pienso, sin embargo, que los ciudadanos más conscientes de Estados Unidos serán capaces de librar y ganar esa batalla moral a medida que comprendan la dolorosa realidad. Ninguna persona honesta en el mundo desea para ellos, o cualquier otro país, la muerte de personas inocentes, víctimas de cualquier forma de terror, venga de donde venga.
Fidel Castro Ruz
Septiembre 2 de 2009
7 y 34 p.m.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
¡Ojalá me equivoque!
Leí con asombro los despachos cablegráficos de fin de semana sobre la política interna de Estados Unidos, donde es evidente un desgaste sistemático de la influencia del Presidente Barack Obama. Su sorprendente triunfo electoral no habría sido posible sin la profunda crisis política y económica de ese país. Los soldados norteamericanos muertos o heridos en Iraq, el escándalo de las torturas y las cárceles secretas, las pérdidas de vivienda y empleos, habían sacudido a la sociedad norteamericana. La crisis económica se extendía por el mundo incrementando la pobreza y el hambre en los países del Tercer Mundo. ¡Ojalá me equivoque!
Tales circunstancias hicieron posible la postulación y posterior elección de Obama en una sociedad tradicionalmente racista. No menos del 90% de la población negra, discriminada y pobre, la mayoría de los votantes de origen latinoamericano y una amplia minoría blanca de clase media y obrera, especialmente los jóvenes, votaron por él.
Era lógico que entre los norteamericanos que lo apoyaron se despertaran muchas esperanzas. Transcurridos ocho años de aventurerismo, demagogia y mentiras en los que murieron miles de soldados norteamericanos y casi un millón de iraquíes en una guerra de conquista por el petróleo de ese país musulmán que nada tenía que ver con el atroz ataque a las Torres Gemelas, el pueblo de Estados Unidos estaba hastiado y avergonzado.
No pocas personas de África y otras partes del mundo se entusiasmaron con la idea de que habría cambios en la política exterior de Estados Unidos.
Bastaba, sin embargo, un elemental conocimiento de la realidad para no caer en ilusiones respecto a un posible cambio político en Estados Unidos a partir de la elección del nuevo presidente.
Obama ciertamente se había opuesto a la guerra de Bush en Iraq antes que otros muchos en el Congreso de Estados Unidos. Conocía desde que era adolescente las humillaciones de la discriminación racial, e igual que muchos norteamericanos admiraba al gran luchador por los derechos civiles, Martin Luther King.
Obama nació, se educó, hizo política y tuvo éxito dentro del sistema capitalista imperial de Estados Unidos. No deseaba ni podía cambiar el sistema. Lo curioso es que, a pesar de eso, la extrema derecha lo odia por ser afroamericano y combate lo que el Presidente hace para mejorar la imagen deteriorada de ese país.
Ha sido capaz de comprender que Estados Unidos, con apenas el 4% de la población mundial, consume alrededor del 25% de la energía fósil y es el mayor emisor de gases contaminantes del mundo.
Bush, en sus desvaríos, no suscribió siquiera el Protocolo de Kyoto.
Obama se propone, a su vez, aplicar normas más rígidas a la evasión fiscal. Se informa por ejemplo que, de las 52 mil cuentas financieras de los ciudadanos de Estados Unidos en los bancos de Suiza, éstos suministrarán los datos de aproximadamente 4 500 sospechosos de evasión fiscal.
En Europa, hace pocas semanas, Obama se comprometió ante los países del G-8, especialmente Francia y Alemania, a poner fin al uso de los paraísos fiscales por parte de su país, para inyectar enormes cantidades de dólares norteamericanos en la economía mundial.
A casi 50 millones de ciudadanos que carecían de seguro médico les ofreció servicios de salud.
Al pueblo de Estados Unidos prometió lubricar el aparato productivo, frenar el creciente desempleo y volver al crecimiento.
A los 12 millones de inmigrantes hispanos ilegales les ofreció poner fin a las crueles redadas y al trato inhumano que reciben.
Hubo otras promesas que no enumero, ninguna de las cuales cuestiona el sistema de dominio capitalista imperialista.
La poderosa extrema derecha no se resigna a medida alguna que en grado mínimo disminuya sus prerrogativas.
Me limitaré solo a referir con palabras textuales informaciones procedentes de Estados Unidos que en los últimos días han estado llegando, tomadas de las agencias noticiosas y la prensa de Estados Unidos.
El 21 de agosto:
“La confianza de los estadounidenses en el liderazgo del presidente Barack Obama ha disminuido sustancialmente, según una encuesta que publica hoy el diario The Washington Post.”
“En medio de la creciente oposición a la reforma del sistema de salud, la encuesta telefónica realizada junto con la cadena ABC de televisión, del 13 al 17 de agosto entre 1.001 adultos, indica que… el 49 por ciento de los encuestados opina que Obama será capaz de llevar adelante mejoras significativas en el sistema de asistencia médica de EEUU, y esto es 20 puntos porcentuales menos que antes de que Obama iniciara su gestión presidencial.”
“El 55 por ciento de los encuestados cree que la situación general de Estados Unidos va mal encaminada, comparado con el 48 por ciento en abril.”
“El enconado debate sobre la reforma de salud en Estados Unidos da muestras de un extremismo que preocupa a los expertos, quienes están alarmados por la presencia de hombres armados en reuniones populares, las pintadas de esvásticas y las imágenes de Hitler.”
“Los expertos en crímenes de odio recomiendan vigilar de cerca a estos extremistas, y si bien muchos demócratas se han quedado apabullados ante las protestas otros han optado por plantar cara directamente a sus conciudadanos.”
“Una joven, que portaba una foto manipulada de Obama con un bigote al estilo Hitler, alimenta la teoría de que el mandatario crearía ‘paneles de la muerte’ que respaldarían la eutanasia de ancianos desahuciados…”
“…hay quien hace oídos sordos y opta por mensajes de odio y extremismo, que el ex agente de la Oficina Federal de Investigación (FBI) Brad Garrett observa alarmado.”
“‘Vivimos ciertamente tiempos que asustan’, dijo Garrett la semana pasada a la cadena ABC, y añadió que los servicios secretos ‘temen que a Obama pueda pasarle algo’.”
“El lunes, sin ir más lejos, unas doce personas exhibían airosas sus armas fuera del centro de Convenciones de Phoenix (Arizona), donde el gobernante pronunciaba un discurso ante veteranos de guerra en el que defendió, entre otras cosas, su reforma médica.”
“Otro hombre portaba una pistola con el rótulo ‘ha llegado el momento de regar el árbol de la libertad’, en alusión a la cita del presidente Thomas Jefferson (1801‑1809) de que ‘la sangre de patriotas y tiranos’ debería de regar el árbol de la libertad.”
“Algunos mensajes han sido todavía más explícitos al desear ‘la muerte a Obama, a Michelle y a sus dos… niñas’.”
“Esos incidentes demuestran que el odio ha irrumpido en la política estadounidense con más fuerza que nunca.”
“‘Estamos hablando de gente que grita, que porta fotografías de Obama caracterizándolo como nazi (…) y que utiliza despectivamente el término socialista’, dijo a EFE Larry Berman (de la Universidad de California, escritor de 12 libros sobre la Presidencia de EE.UU.), quien atribuye parte de lo que está ocurriendo al legado latente del racismo.”
“Luego de que ‘The New York Times‘ reportara ayer que la CIA contrató en 2004 a Blackwater para tareas de planificación, entrenamiento y vigilancia, en la edición de hoy el diario aporta más detalles sobre las actividades encargadas a esa controvertida empresa de seguridad privada cuyo nombre actual es Xe.”
“El rotativo señaló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos reclutó agentes de Blackwater para poner bombas en aviones teledirigidos con el objetivo de matar a líderes de Al Qaeda.”
“Según información facilitada por funcionarios del gobierno a ‘The New York Times‘, las operaciones se llevaron en bases situadas en Pakistán y Afganistán, donde la compañía privada montaba y colocaba en los aviones misiles Hellfire y bombas guiadas por láser.”
“El actual director de la agencia, Leon Panetta, decidió en su momento, cancelar el programa y revelar en junio al Congreso la colaboración de Blackwater con la CIA.”
“La colaboración de Blackwater finalizó años antes de que Panetta asumiera la jefatura de la CIA, debido a que los mismos funcionarios de la agencia cuestionaron la conveniencia de que agentes externos participaran en un programa de asesinatos selectivos.”
“Blackwater fue la principal compañía de seguridad privada encargada de proteger a personal estadounidense en Iraq durante la administración de George W. Bush.”
“Sus tácticas agresivas fueron criticadas en diversas ocasiones. El caso más grave se dio en septiembre de 2007, cuando agentes de la empresa mataron a 17 civiles iraquíes.”
“Ante las cifras récord de suicidios y la ola de depresión entre sus soldados, el ejército de Estados Unidos está preparando poco a poco formaciones especializadas destinadas a volver a sus militares ‘más resistentes’ al estrés emocional relacionado a situaciones de guerra.”
Día 22 de agosto:
“El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó hoy una dura crítica a quienes se oponen a su plan para reformar el sistema de salud del país y los acusó de difundir falsedades y distorsiones.”
“Según ha señalado en sus discursos, el objetivo de la reforma del sistema de atención médica es frenar su vertiginoso costo y garantizar cobertura médica a casi 50 millones de estadounidenses que carecen de seguro.”
“…’debería ser un debate honesto, no dominado por falsedades y distorsiones intencionadas difundidas por los que más se beneficiarían si las cosas se mantienen como están.’”
“El Departamento de Estado norteamericano continúa financiando la Blackwater, la compañía privada de mercenarios a los que se involucró en asesinatos de líderes de Al Qaeda y que ahora se llama Xe Services, escribió hoy el diario The New York Times.”
“El gobernador del estado de Nueva York, David Paterson, aseguró el viernes que los medios de comunicación han utilizado estereotipos raciales en su cobertura de funcionarios negros como él mismo, el presidente Barack Obama y el gobernador de Massachussets, Deval Patrick.”
“La Casa Blanca calcula que el déficit presupuestario a lo largo de la próxima década será de 2 millones de millones de dólares más que los pronosticados hasta hace poco, un golpe demoledor para el presidente Barack Obama y sus planes de crear un sistema de salud público costeado en gran parte por el estado.”
“Los pronósticos a 10 años vista son muy volátiles y pueden variar con el tiempo. Empero, los nuevos números rojos en las finanzas públicas plantearán arduos problemas a Obama en el Congreso, y una enorme ansiedad entre los extranjeros que financian la deuda pública estadounidense, especialmente China. Casi todos los economistas los consideran insostenibles incluso con una devaluación masiva del dólar estadounidense.”
Día 23 de agosto:
“El principal militar a la cabeza del ejército estadounidense se mostró preocupado el domingo por la pérdida de apoyo popular en su país a la guerra en Afganistán, al tiempo que indicó que el país sigue siendo vulnerable a ataques de extremistas.”
“‘Creo que la situación en Afganistán es grave y se está deteriorando, y yo he dicho que durante los últimos dos años la insurrección Talibán ha mejorado, se ha vuelto más especializada’, afirmó el jefe del comando conjunto de las fuerzas militares, Mike Mullen.”
”En una entrevista transmitida por la cadena NBC, Mullen no quiso especificar si será necesario enviar a más soldados.”
“Poco más de 50% de los consultados en una encuesta del diario Washington Post y la cadena ABC, publicada en días recientes, expresaron que no vale la pena la guerra en Afganistán.”
“A finales de 2009, Estados Unidos tendrá tres veces más soldados que los 20.000 que estaban desplegados en Afganistán hace tres años.”
La confusión reina en el seno de la sociedad norteamericana.
El próximo 11 de septiembre se cumplirán ocho años del fatídico 11-S. Ese mismo día advertimos en el acto de la Ciudad Deportiva que la guerra no sería el camino para poner fin al terrorismo.
La estrategia de retirar las tropas de Iraq y enviarlas a la guerra de Afganistán a luchar contra los talibanes, es un error. Allí se hundió la Unión Soviética. Los aliados europeos de Estados Unidos harán cada vez más resistencia a derramar en ese país la sangre de sus soldados.
La preocupación de Mullen sobre la popularidad de esa guerra no es infundada. Los que fraguaron el ataque del 11 de septiembre del 2001 a las Torres Gemelas fueron entrenados por Estados Unidos.
El Talibán es un movimiento nacionalista afgano que nada tuvo que ver con aquel hecho. La organización Al Qaeda, financiada por la CIA desde 1979 y utilizada contra la URSS en los años de la guerra fría, fue quien fraguó aquel ataque 22 años después.
Existen hechos oscuros que no han sido suficientemente esclarecidos todavía ante la opinión pública internacional.
Obama ha heredado de Bush esos problemas.
No albergo la menor duda de que la derecha racista hará todo lo posible por desgastarlo, obstaculizando su programa para sacarlo del juego por una u otra vía, al menor costo político posible.
¡Ojalá me equivoque!
Fidel Castro Ruz
Agosto 24 de 2009
5 y 15 p.m.
El Imperio y los robots
Hace poco abordé los planes de Estados Unidos para imponer la superioridad absoluta de sus fuerzas aéreas como instrumento de dominio sobre el resto del mundo. Mencioné el proyecto de contar en el 2020 con más de mil bombarderos y cazas F-22 y F-35 de última generación en su flota de 2 500 aviones militares. En 20 años más, la totalidad de sus aviones de guerra serán operados por autómatas. El Imperio y los robots
Los presupuestos militares cuentan siempre con el apoyo de la inmensa mayoría de los legisladores norteamericanos. Apenas hay Estados de la Unión donde el empleo no dependa en parte de la industria de la defensa.
A nivel mundial y valor constante, los gastos militares se han duplicado en los últimos 10 años como si no existiera peligro alguno de crisis. En estos momentos es la industria más próspera del planeta.
En el 2008, alrededor de 1,5 millones de millones de dólares se invertían ya en los presupuestos dedicados a la defensa. El 42% de los gastos mundiales en esa esfera, 607 mil millones, correspondían a Estados Unidos, sin incluir los gastos de guerra, mientras el número de hambrientos en el mundo alcanza la cifra de 1 000 millones de personas.
Un despacho noticioso occidental informó hace dos días que a mediados de agosto el ejército de Estados Unidos exhibió un helicóptero teledirigido, así como robots capaces de realizar trabajos de zapadores, 2 500 de los cuales han sido enviados a las zonas de combate.
Una firma comercializadora de robots sostuvo que las nuevas tecnologías revolucionarían la forma de comandar la guerra. Se ha publicado que en el 2003 los Estados Unidos apenas poseían robots en su arsenal y “hoy cuenta -según la AFP- con 10 000 vehículos terrestres, así como 7 000 dispositivos aéreos, desde el pequeño Raven, que puede ser lanzado con la mano, hasta el gigante Global Hawk, un avión espía de 13 metros de largo y 35 de envergadura capaz de volar a gran altitud durante 35 horas”. Se enumeran en ese despacho otras armas.
Mientras esos gastos colosales en tecnologías para matar se producen en Estados Unidos, el Presidente de ese país suda la gota gorda para llevar los servicios de salud a 50 millones de norteamericanos que carecen de ellos. Tal es la confusión, que el nuevo Presidente declaró: “estaba más cerca que nunca de lograr la reforma del sistema de salud pero la lucha se está volviendo feroz.”
“La historia es clara -añadió- cada vez que tenemos la reforma sanitaria en el horizonte, los intereses especiales luchan con todo lo que tienen a mano, usan sus influencias, lanzan sus campañas publicitarias y utilizan a sus aliados políticos para asustar al pueblo estadounidense.”
El hecho real es que en Los Ángeles 8 000 personas -la mayoría desempleada, según la prensa- se reunieron en un estadio para recibir la atención de una clínica gratuita itinerante que presta servicios en el Tercer Mundo. La multitud había pernoctado allí. Algunos se trasladaron desde cientos de kilómetros de distancia.
“‘¿A mí qué me importa si es socialista o no? Somos el único país en el mundo donde los más vulnerables no tenemos nada’, dijo una mujer de un barrio negro y con educación superior.”
Se informa que “un examen de sangre puede costar 500 dólares y un tratamiento dental de rutina más de 1 000.”
¿Qué esperanza puede ofrecer esa sociedad al mundo?
Los lobbistas en el Congreso hacen su agosto trabajando contra una simple ley que pretende ofrecer asistencia médica a decenas de millones de personas pobres, negros y latinos en su inmensa mayoría, que carecen de ella. Hasta un país bloqueado como Cuba ha podido hacerlo, e incluso cooperar con decenas de países del Tercer Mundo.
Si los robots en manos de las transnacionales pueden reemplazar a los soldados imperiales en las guerras de conquista, ¿quién detendrá a las transnacionales en la búsqueda de mercado para sus artefactos? Así como han inundado el mundo con automóviles que hoy compiten con el hombre por el consumo de energía no renovable e incluso por los alimentos convertidos en combustible, pueden también inundarlo de robots que desplacen a millones de trabajadores de sus puestos de trabajo.
Mejor todavía, los científicos podrían igualmente diseñar robots capaces de gobernar; así le ahorrarían ese horrible, contradictorio y confuso trabajo al Gobierno y al Congreso de Estados Unidos.
Sin duda que lo harían mejor y más barato.
Fidel Castro Ruz
Agosto 19 de 2009
3 y 15 p.m.
lunes, 15 de junio de 2009
No es tarea fácil la de Obama
Recuerdo que cuando visité la República Popular de Polonia, en los años de Gierek, me llevaron a Osviecim, el más famoso de los campos de concentración. Pude apreciar los horribles crímenes cometidos por los nazis contra niños, mujeres y ancianos judíos. Eran las ideas del libro Mein Kampf de Adolfo Hitler aplicadas allí. Antes las habían puesto en práctica invadiendo el territorio de la URSS en busca del espacio vital. Los gobiernos de Londres y París en aquellos años azuzaban al jefe nazi contra el Estado soviético.
El ejército soviético liberó Osviecim y casi todos los campos de concentración nazi, denunció los hechos, tomó fotos y películas que recorrieron el mundo.
Obama habló en el campo de concentración de Buchenwald, dentro del territorio alemán, en cuya liberación participó un tío abuelo suyo, que todavía vive y lo acompañó en el acto.
Su actividad más importante en Europa fue la participación en el 65 aniversario del desembarco de Normandía, donde pronunció un segundo discurso. Se deshizo en elogios de Dwight Eisenhower, quien dirigió el desembarco. Resaltó con justeza el valiente papel de los soldados norteamericanos que combatieron en unos pocos kilómetros de costa, apoyados por la marina inglesa y norteamericana y miles de aviones salidos fundamentalmente de las fábricas de Estados Unidos. Las divisiones de paracaidistas no fueron lanzadas en las posiciones más correctas y por ello la batalla se prolongó innecesariamente.
El grueso del ejército de Hitler y sus divisiones más selectas habían sido liquidados por los soldados soviéticos en el frente ruso después que se repusieron de los daños del golpe inicial. La resistencia de Leningrado al prolongado cerco, los combates de las divisiones siberianas a pocos kilómetros de Moscú, las batallas de Stalingrado y el saliente de Kursk pasarán a la historia de las guerras entre los más grandes y decisivos acontecimientos.
Obama, que habló en el acto por el 65 aniversario del desembarco de Normandía gracias al cual, según se deduce de su discurso, fue liberada Europa, dedicó sólo 15 palabras al papel de la URSS, apenas 1,2 por cada 2 millones de ciudadanos soviéticos que murieron en aquella guerra. No fue justo.
Al finalizar la sangrienta contienda, Irán, que por sus recursos naturales y su ubicación geográfica había jugado un papel importante en esa guerra, fue convertido por Estados Unidos en su más fuerte y mejor armado gendarme en dicha región estratégica de Asia.
El pueblo iraní, dirigido por el Ayatolá Ruhollah Khomeini, con las masas desarmadas dispuestas a cualquier sacrificio, derrocó al poderoso Sha de Irán. El hecho ocurrió durante los dos últimos años de la administración de Jimmy Carter, que sufrió las primeras consecuencias de la desacertada política exterior de Estados Unidos, que acortó su mandato y propició el acceso de Ronald Reagan al poder.
El Sha muere en El Cairo el 27 de julio de 1980, la ciudad donde precisamente pronunció Obama su discurso el pasado 4 de junio.
La absurda guerra Irak-Irán, que se inició en 1980, duró 8 años y no fue provocada por Khomeini. Reagan sacó de ella todo el provecho posible. Primero le vendió armas a Irán. Con ellas y el dinero del tráfico de drogas sufragó la guerra sucia contra Nicaragua, burlando las disposiciones del Congreso, que le negó los fondos para aquella cruel aventura que tantas vidas de jóvenes sandinistas costó. Reagan apoyó la guerra de Irak contra Irán.
El Gobierno de Estados Unidos autorizó el suministro de materias primas, la tecnología y los gases para la guerra química contra Irán, que liquidó a decenas de miles de soldados de ese país; la población civil fue severamente afectada, empresas norteamericanas cooperaron con la producción de las armas químicas. Los satélites, por otro lado, le suministraron la información necesaria para las operaciones por tierra; 600 mil iraníes y 400 mil iraquíes murieron en esa guerra, cientos de miles de millones de dólares se gastaron por los dos grandes productores de petróleo antes de que ambas partes aceptaran el proyecto de paz elaborado por Naciones Unidas.
No es tarea fácil para un Presidente de Estados Unidos pronunciar un discurso en la Universidad musulmana Al- Azhar de El Cairo. Ni es de esperar que despierte mucho entusiasmo entre los iraníes y los árabes.
Fidel Castro Ruz No es tarea fácil la de Obama
Junio 14 de 2009
4 y 36 p.m.
martes, 2 de junio de 2009
Los aplausos y los silencios
Ayer, 31 de mayo, un despacho de la AFP informó que: "Cuba aceptó reabrir las negociaciones con Estados Unidos sobre migración y el envío directo de correo, una nueva señal del deshielo que tiene lugar en vísperas de una Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que el caso cubano dominará las conversaciones. Los aplausos y los silencios
"El jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el sábado que Cuba ‘espera reiniciar conversaciones sobre migración y el servicio de correo directo’, dijo el domingo un alto funcionario del Departamento de Estado que se mantuvo en el anonimato.
"Desde El Salvador, donde asiste a un cónclave ministerial sobre comercio regional, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba complacido de reanudar las conversaciones con La Habana sobre esos temas."
De inmediato un exabrupto nada diplomático:
"‘Habrá un diálogo abierto tan pronto como haya cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia’ en Cuba", expresa la agencia EFE.
¿Cuál es la "democracia" y los "derechos humanos" que Estados Unidos defiende? ¿Era realmente necesario lanzar esa humillante y prepotente advertencia?
Cuando hoy veía por televisión la toma de posesión de Mauricio Funes y éste habló de restablecer relaciones con Cuba, un ensordecedor aplauso y gritos de júbilo estallaron en aquella sala, como no se escucharon en ningún otro momento de su discurso. Allí entre los invitados estaba Hillary. Previamente el orador, que muchas veces se apartaba de los papeles, había cometido el error de saludar a la Clinton, que ocupa el cargo de Secretaria de Estado, antes incluso que a Lula da Silva, Presidente del gigante suramericano, allí presente entre un grupo de Presidentes de nuestra área.
El orador, sin concluir todavía el prolongado aplauso a Cuba —que tal vez lastimaría a la señora Clinton—, tomó la palabra y mencionó de nuevo a Estados Unidos, con la mejor intención del mundo. Sin embargo, muy pocos en aquella gran sala aplaudieron a ese país.
Un momento culminante y muy aplaudido del discurso de Mauricio se produjo antes, cuando mencionó al ilustre arzobispo Oscar Arnulfo Romero, cuya tumba había visitado esa mañana. Aquel defensor de los pobres había sido asesinado impunemente, cuando oficiaba una misa, por la sangrienta tiranía del partido ARENA impuesta por el imperialismo en El Salvador. En aquella sala estaban también los legisladores y altos funcionarios que representaban al partido que lo asesinó; entre ellos, varios de los pocos que aplaudieron a Estados Unidos.
En determinadas circunstancias, no solo las palabras hablan por sí mismas, sino también los aplausos y los silencios.
Fidel Castro Ruz
Junio 1º de 2009
2 y 36 p.m.
jueves, 28 de mayo de 2009
La tortura no puede ser jamás justificada
El domingo, mientras daba los últimos toques a la Reflexión sobre Haití, escuchaba a través de la televisión la conmemoración de la Batalla de Pichincha, que tuvo lugar en Ecuador hace 187 años, el 24 de mayo de 1822. La música que ambientaba la actividad era bella y atractiva.
Me detuve a observar los vistosos uniformes de la época y otros detalles de la conmemoración.
¡Cuántos recuerdos emotivos en torno a la heroica batalla que decidió la independencia de Ecuador! Los ideales y sueños de la época estaban presentes en aquel acto. Junto al presidente de Ecuador, Rafael Correa, estaban como invitados de honor Hugo Chávez y Evo Morales -que hoy reeditan las ansias de independencia y justicia por las que los patriotas latinoamericanos lucharon y murieron. Sucre fue el protagonista principal de la inmortal proeza, impulsada por los sueños de Bolívar.
Aquella lucha no ha concluido. Resurge de nuevo en condiciones muy diferentes, tal vez ni siquiera soñadas entonces.
Vino a mi mente la versión de un discurso de Dick Cheney que había leído el sábado, sobre Seguridad Nacional, pronunciado el jueves a las 11 y 20 a.m. desde el Instituto de Empresas Estadounidenses y transmitido por CNN en español y CNN en inglés. Era una respuesta al discurso que pronunció el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a las 10 y 27 a.m. del mismo día en relación con el mismo tema, al que añadía una explicación sobre el cierre de la cárcel de Guantánamo. Yo lo había escuchado cuando habló ese día.
La mención a ese pedazo del territorio nacional ocupado por la fuerza me llamó la atención, aparte del interés lógico sobre el tema. Ni siquiera conocía que Cheney hablaría inmediatamente después. No es lo habitual.
Inicialmente pensé que podría ser un desafío abierto al nuevo Presidente, pero cuando leí la versión oficial comprendí que la rápida respuesta había sido concertada previamente.
El ex vicepresidente había elaborado su discurso con cuidado, en tono respetuoso y a veces edulcorado.
Pero lo que caracterizó el discurso de Cheney fue la defensa de la tortura como método para obtener información en determinadas circunstancias.
Nuestro vecino del norte es un centro de poder planetario, la nación más rica y poderosa, poseedora de una cifra de cabezas nucleares que oscila entre 5 mil y 10 mil, las que pueden hacerse estallar en cualquier punto del planeta con precisión de milímetros. Habría que añadir el resto de su equipamiento bélico: armas químicas, biológicas, electromagnéticas, un arsenal inmenso de medios de combate terrestres, navales y aéreos. Esas armas están en manos de quienes reclaman el derecho a utilizar la tortura.
Nuestro país posee cultura política suficiente para analizar tales argumentos. Muchos en el mundo comprenden igualmente lo que expresan las palabras de Cheney. Haré breve síntesis seleccionando sus propios párrafos acompañados de breves comentarios y opiniones.
Comenzó criticando el discurso de Obama: "es obvio que el presidente sería sancionado en una Cámara de Representantes, porque en la Cámara tenemos la norma de unos minutos" dijo a modo de chiste, aunque él por su parte habló bastante tiempo, la versión oficial traducida tiene 31 páginas de 22 líneas cada una.
"...fui el primer vicepresidente que también se desempeñó como Secretario de Defensa... mis deberes lógicamente se inclinaban hacia la seguridad nacional, me concentré en esos desafíos mayormente... Hoy soy un hombre más libre. No tengo ninguna elección que ganar o perder, ni ando buscando favores.
"Yo no estoy aquí hablando en nombre de George W. Bush. Nadie más que nosotros quiere que el gobierno actual tenga éxito.
"Hoy quiero hablar de la filosofía estratégica detrás de nuestras políticas, lo hago como alguien que estuvo allí cada día de gobierno de Bush, que apoyó las políticas cuando se tomaron las decisiones y que, sin dudas, lo haría de nuevo en las mismas circunstancias.
"El presidente Obama merece nuestro apoyo cuando toma decisiones sabias, como creo que lo ha hecho en ciertos asuntos relativos a Afganistán y en cuanto a revertir su plan de sacar a la luz fotos incendiarias y cuando culpa o desvirtúa las decisiones de seguridad nacional que nosotros tomamos, merece una respuesta."
"Nuestro gobierno siempre tuvo que hacer frente a críticas, que en el caso de ciertos círculos fue siempre intensa, especialmente en los últimos años de mandato, cuando los peligros eran tan graves o más graves que nunca, pero el sentido de alarma después del 11 de septiembre ya se estaba desvaneciendo en la memoria."
Hace luego un recuento de los ataques terroristas cometidos contra Estados Unidos durante los últimos 16 años, dentro o fuera de sus fronteras, enumerando media docena de ellos.
El problema de Cheney era entrar en el espinoso tema de las torturas que tantas veces la política oficial de Estados Unidos ha condenado.
"El 11 de septiembre hizo necesario un cambio de política, orientada a una amenaza estratégica que el Congreso calificó como amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de EE.UU.... Decidimos evitar ataques desde el primer momento", aseguró.
Señala el número de personas que perdieron la vida el 11 de septiembre. Lo compara con el ataque a Pearl Harbor. No explica por qué la compleja acción pudo organizarse de forma relativamente fácil, qué noticias previas de la inteligencia poseía Bush, qué pudo hacerse para evitarla. Bush llevaba ya casi ocho meses en la Presidencia. Se sabía que trabajaba poco y descansaba mucho. Constantemente se marchaba para su rancho de Texas.
"Al Qaeda buscaba tecnología nuclear -afirma- y A.Q.Khan estaba vendiendo tecnología nuclear en el mercado negro", -exclama y añade: "Teníamos los ataques con ántrax de fuente desconocida, los campos de entrenamiento en Afganistán y dictadores como Saddam Hussein, con nexos conocidos con terroristas en el Oriente Medio.
"Como recordarán yo estaba en mi oficina en esas primeras horas cuando el radar detectó un avión que se dirigía hacia la Casa Blanca a 500 millas por hora, el vuelo 77, el que acabó golpeando el Pentágono. Con el avión aún volando, los agentes del Servicio Secreto entraron a mi despacho y me dijeron que debíamos partir de inmediato. Momentos después estaba en un puesto de mando fortificado en algún lugar debajo de la Casa Blanca."
La narración de Cheney evidencia que nadie había previsto aquella situación y le presta un flaco servicio al orgullo de los norteamericanos al suponer que alguien encerrado en una cueva, a 15 o 20 mil kilómetros de distancia, podía obligar al Presidente de Estados Unidos a ocupar su puesto de mando en el sótano de la Casa Blanca.
"Desde entonces -narra Cheney- he escuchado especulaciones ocasionales de que yo cambié después del 11 de septiembre, yo no diría eso, pero debo admitir que observar un ataque coordinado y devastador contra nuestro país desde un bunker bajo tierra en la Casa Blanca puede afectar la visión que uno tiene de sus responsabilidades."
"Como las guerras no se pueden ganar en la defensiva, actuamos directamente contra los terroristas, sus guaridas y santuarios.
"Las políticas fueron aplicadas con apoyo bipartidista.
"No inventamos la autoridad. Aparece en el artículo dos de la Constitución.
"Después del 11 de septiembre el Congreso y una Resolución Mixta autorizaron todo lo necesario para proteger EE.UU.
"Esta iniciativa nos permitió interceptar llamadas y rastrear contactos entre operadoras de Al Qaeda y personas dentro de EE.UU.
"El programa fue 'top secret' y por una buena razón, hasta que los editores del New York Times lo obtuvieron y divulgaron en primera plana. Después del 11 de septiembre, el diario pasó meses publicando fotos de los muertos a cargo de Al Qaeda ese día.
"Eso impresionó al Comité de Premios Pulitzer, pero evidentemente no sirvió a los intereses del país ni salvaguardó al pueblo.
"Años después nuestro gobierno comprendió que la seguridad del país requería reunir información que en algunos casos solo podría obtenerse a través de interrogatorios fuertes.
"Yo fui y sigo siendo un fuerte defensor del programa de interrogatorios." (Se refiere a los interrogatorios con empleo de torturas.)
"Ese método se usó con terroristas después que fallaban otras técnicas.
"Eran legales, esenciales, bien justificados, exitosos y la manera correcta de actuar.
"Pero nuestros sucesores tienen su propio punto de vista sobre el particular.
"Por decisión presidencial, el mes pasado vimos cómo se divulgaban documentos relacionados con esa práctica de interrogatorios. Se hizo como ejercicio pleno del gobierno para honrar el derecho del pueblo a saber la verdad.
"...El público recibió menos de la mitad de la verdad.
"Es difícil imaginar un precedente peor que ver una administración entrante incriminando las decisiones políticas de sus predecesores.
"Una de las personas que se opuso a liberar los memos sobre técnicas de interrogar fue el director de la Agencia Central de Inteligencia, Leon Panetta."
Cheney, al llegar a este punto, sin embargo, tenía que explicar lo ocurrido en la prisión de Abu Ghraib, que llenó de horror al mundo. "Allí reinaba el sadismo -dijo- y nada tenía que ver con los interrogatorios en busca de información.
"En Abu Ghraib, guardias sádicos abusaron de prisioneros violando las leyes de EE.UU., reglas militares y la decencia.
"Conocemos la diferencia entre justicia y venganza. No andábamos intentando vengarnos de los autores del 11 de septiembre.
"Desde el inicio del programa solo nos enfocamos en la prioridad más importante, obtener información sobre los planes terroristas.
"Por el daño que causaron a los presos iraquíes y a la causa de Estados Unidos, merecían y recibieron justicia."
Independientemente de los miles de jóvenes norteamericanos muertos, mutilados y heridos en la guerra de Iraq y los fabulosos fondos invertidos allí, cientos de miles de vidas de niños, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres que no tuvieron culpa alguna del ataque a las torres gemelas han muerto en ese país después de la invasión ordenada por Bush. Esa enorme masa de víctimas inocentes no recibió siquiera una mención en el discurso pronunciado por Cheney.
Las pasa por alto y prosigue:
"Si los liberales están inconformes con algunas decisiones y los conservadores con otras, parecería como que el presidente está en la senda de una solución sensata.
"Pero en la lucha contra el terrorismo, no hay puntos medios, y medias medidas te medio exponen.
"Cuando dejas de conocer una sola pista, eso nos puede llevar a la catástrofe.
"En un segundo día de gobierno el presidente Obama anunció el cierre de la prisión de Guantánamo. Ese paso se dio con poca deliberación y sin plan.
"A esta administración (Obama) le ha resultado fácil recibir aplausos en Europa por la clausura de Guantánamo, pero le resulta difícil encontrar una alternativa que sirva a los intereses de la justicia y la seguridad nacional estadounidense.
"En la categoría de eufemismo, el premio lo obtendrá un editorial reciente en un diario conocido que refiere a terroristas que hemos capturado como 'secuestrados'.
"Tenemos a enemigos de nuestro país, denominados por un diario como víctimas de secuestro.
"Los interrogatorios y el Programa de Vigilancia, sin dudas, han hecho a este país más seguro.
"Cuando Obama y su administración hablan de interrogatorios, lo hacen como si hubieran resuelto el dilema moral de cómo extraer información vital de boca de los terroristas.
"En realidad, están dejando de lado las decisiones, mientras presumen de una superioridad moral.
"Desclasificar esos memorandos es contrario a los intereses de la seguridad nacional.
"El daño comienza con información de alto grado de secreto que ya está en manos terroristas.
"Gobiernos del mundo que nos han apoyado en maniobras conjuntas, ahora temen porque ven otras operaciones comprometidas.
"El presidente Obama ha usado su poder para revelar lo que pasa en los interrogatorios...
"El propio director de Inteligencia Nacional del presidente Obama, Denis C. Blair, lo dijo de esta manera: 'La información de alto valor provino de los interrogatorios en los que fueron usados esos métodos y nos dio una mayor comprensión de la organización de Al Qaeda que atacaba nuestro país.'
"El almirante Blair dijo esta conclusión por escrito; pero esta desapareció en una versión posterior dada a conocer por el gobierno.
"Esas 26 palabras faltantes decían una verdad inconveniente; pero no pudieron cambiar las palabras del director de la CIA en los gobiernos de Clinton y Bush, George Tenet, quien dijo claramente: 'Sé que este programa ha salvado vidas. Sé que hemos desbaratado planes. Sé que este programa por sí solo vale más de lo que el FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional juntas han podido darnos.'
"Si los estadounidenses tienen oportunidad de saber qué fue lo que se evitó en el país, esto llama a aclarar la urgencia y el carácter correcto de estos interrogatorios en los años posteriores al 11 de septiembre.
"Nos ocupamos en obtener sus secretos en lugar de compartir los nuestros con ellos.
"Es algo que se debe mantener hasta que el peligro haya pasado. En el camino ha habido que tomar decisiones difíciles.
"Ninguna decisión de seguridad nacional se tomó a la ligera ni en forma apresurada.
"Como en cualquier conflicto ha habido costos. Ninguno más alto que los sacrificios de aquellos muertos o heridos sirviendo al país.
"Como muchos otros que prestan servicios a los Estados Unidos ellos no son de los que piden agradecimientos pero yo les estaré agradecido."
Sus ataques a la administración de Obama fueron realmente duros, pero no deseo emitir opiniones sobre ese tema. Me corresponde sin embargo recordar que el terrorismo no bajó del cielo: fue el método ideado por Estados Unidos para combatir a la Revolución Cubana.
Nada menos que el general Dwight Eisenhower, Presidente de Estados Unidos, fue el primero en utilizar el terrorismo contra nuestra Patria, y no se trató de un grupo de acciones sangrientas contra nuestro pueblo, sino decenas de hechos desde el propio año de 1959, que se incrementaron después a cientos de actos terroristas cada año, con empleo de sustancias inflamables, explosivos de alta potencia, armamentos sofisticados de precisión con rayos infrarrojos, venenos como cianuro, hongos, dengue hemorrágico, fiebre porcina, ántrax, virus y bacterias, que atacaban cultivos, plantas, animales y seres humanos.
No fueron solo acciones contra la economía y el pueblo, sino también las destinadas a eliminar a los dirigentes de la Revolución.
Miles de personas fueron afectadas, y la economía, cuyo objetivo es sostener la alimentación, la salud y los servicios más elementales del pueblo, ha sido sometida a un implacable bloqueo que se aplica extraterritorialmente.
No invento estos hechos. Constan en los documentos desclasificados del Gobierno de Estados Unidos. En nuestro país, a pesar de los gravísimos peligros que durante decenas de años nos han amenazado, jamás se torturó a nadie para obtener información.
Por dolorosas que fuesen las acciones contra el pueblo de Estados Unidos el 11 de Septiembre de 2001, que todo el mundo condenó con energía, la tortura es un acto cobarde y vergonzoso que no puede ser jamás justificado.
Fidel Castro Ruz La tortura no puede ser jamás justificada
Mayo 27 de 2009
12 y 54 p.m.
viernes, 15 de mayo de 2009
Lo que informó la revista Science
Cuando escribí temprano la reflexión publicada hoy en el Noticiero Nacional de Televisión y en CubaDebate, no había leído todavía un despacho publicado en México por Mark Stevenson y David Koop, transmitido por AP, la principal agencia cablegráfica de Estados Unidos. Lo que informó la revista Science
Desde luego que no había intención alguna de darme la razón, cuando más de una vez reiteró que yo había acusado a México de ocultar la epidemia hasta después de la visita de Obama a México.
Continué imperturbable leyendo el despacho del que disponía, gracias a boletines que recogen noticias de la prensa internacional, que no están incluidas en las 326 páginas publicadas ayer por las agencias radicadas en Cuba.
Es un artículo de la AP de especial interés en este momento, ¿qué dice textualmente?
“La visita de Obama el 16 de abril se produjo una semana antes de que los funcionarios de salud anunciaran que la influenza porcina se estaba diseminando, lo que condujo al eventual cierre masivo que prácticamente paralizó a muchas partes del país.”
“Un estudio publicado este lunes en la revista Science calculaba que ya el 23 de abril, día en que anunció la epidemia, posiblemente México tuviera ya 23 000 casos de influenza porcina. El estudio considera que la influenza porcina causa la muerte de entre 0,4% y 1,4% de sus víctimas, pero el autor principal Neil Ferguson, del Imperial College de Londres, afirmó que los datos son aún incompletos.
“‘Resulta harto difícil, en esta fase, cuantificar el impacto en la salud humana’, apuntó.
“El análisis publicado por Science sugiere la existencia de muchos más casos que los confirmados en los laboratorios, entre 6 mil y 32 mil en México desde el 23 de abril. La influenza se ha expandido desde entonces por todo el mundo y según el estudio parece ser mucho más contagiosa que la influenza común que se presenta cada temporada.
“Los investigadores también compararon el ADN de los virus en 23 casos confirmados e hicieron un estimado de que el 12 de enero deben haberse producido los primeros casos, presumiblemente transmitidos de persona a persona, si bien consideran que pudo haber comenzado en cualquier momento entre el 3 de noviembre y el 2 de marzo.
“Los investigadores indicaron que al parecer la influenza H1N1 del 2009 será tan severa como la de 1957, pero menos que la versión mortal de 1918.
“En México, la reapertura de los jardines de la infancia y escuelas primarias y secundarias cerradas desde el 24 de abril fue el más reciente paso en los esfuerzos por retornar a cierta normalidad. Los negocios, servicios gubernamentales, preuniversitarios y universidades reabrieron sus puertas la pasada semana.
“Sin embargo, seis de los 31 estados mexicanos pospusieron la reapertura de las escuelas por otra semana por el aumento de los casos de influenza a nivel local y un séptimo estado lo pospuso un día más, hasta el martes. El Departamento de Educación anunció que añadiría siete días al calendario escolar para recuperar el tiempo perdido.
“Pero mientras los funcionarios elogiaban a los sistemas de educación y salud por su respuesta a la crisis, se percibe que el ya sobrecargado sistema de salud de México empieza a dar señales de estar bajo grandes presiones.
“Docenas de trabajadores de la salud subordinados al gobierno, incluidos médicos y enfermeras, realizaron marchas y bloquearon calles en la ciudad costera de Jalapa para exigir aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.
“‘El gobierno nos pidió ayuda para combatir la epidemia de influenza, ahora nosotros le pedimos al gobierno que nos haga justicia’, dijo la enfermera Mariana Cortés, una de las organizadoras de la protesta.”
¡Los esfuerzos que hice para demostrar que desde fines de marzo ya se estaban produciendo síntomas, cinco semanas antes del anuncio oficial de la epidemia! La revista Science expresa su opinión de que posiblemente entre enero y marzo de 2009 surgió la enfermedad en México.
No soy yo el que escribió ese despacho ni el artículo de Science. Como lo que afirma equivale a más de 10 veces el número de enfermos que yo dije, y está evaluado por una de las revistas científicas más prestigiosas en el mundo, me pregunto si el Presidente y los líderes de su partido visitaron ya al embajador de Estados Unidos en México y lo amenazaron con romper las relaciones diplomáticas con ese país.
No hace mucho observé con preocupación que el honorable señor Presidente de México se disgustó cuando en una reflexión critiqué a su ilustre predecesor. ¡Qué tonto fui al mencionar aquella virgen vestal de la oligarquía mexicana! Se sintió en la necesidad de protestar en un comentario público.
Algunos se preguntan a título de qué hablo yo. Lo he dicho bien claro: con el de “El Compañero Fidel”, Me siento orgulloso de ser militante del Partido Comunista de Cuba. Cuando escribí lo que tanto agrió al presidente Calderón, titulé el mismo como “lo que pasaba por mi mente”. Es lo que ocurrió mientras leía su declaración contra Cuba. No violé las normas de la ética. Dije con toda sinceridad y sin insulto lo que pensaba. He sido entrenado por 10 Presidentes de Estados Unidos. A uno de ellos lo respeto mucho: a Carter. Alguno de los demás dio unas veces lo mejor y otras lo peor de sí. Varios de ellos, únicamente lo peor porque no tenían otra cosa que ofrecer. Al número 11 lo observo cuidadosamente. A todos agradezco lo mucho que aprendí a lidiar con los poderosos.
No tengo nada más que ofrecer hoy.
Fidel Castro Ruz
Mayo 14 de 2009
7 y 14 p.m.
martes, 12 de mayo de 2009
Lo que pasó por mi mente
Hoy se anunció la presencia del virus de influenza A (H1N1) en Cuba. El portador es un joven ciudadano mexicano que estudia medicina en nuestro país. Lo único que puede afirmarse ahora es que no lo introdujo la CIA. Vino de México.
¿De qué se quejaba el Presidente mexicano, con relación a las medidas que Cuba adoptó, de acuerdo a las normas establecidas y sin la menor intención de afectar al hermano pueblo de México? Estábamos lejos de imaginar que allí y en Estados Unidos se desataría la epidemia.
Las autoridades mexicanas no le informaron al mundo la presencia de la misma esperando la visita de Obama, ahora nos amenazan con suspender la del presidente Calderón que ya había sido suspendida con anterioridad por otras causas comprensibles y ajenas a la epidemia. En este momento nosotros y decenas de otros países pagamos los platos rotos y encima nos acusan de medidas lesivas a México.
"Iba a ir a Cuba efectivamente en estos días o semanas pero como Cuba ha impedido los vuelos a México" -declaró el Presidente de México-, "a lo mejor no voy a poder, puede ser una de las consecuencias no previstas que no tienen el fundamento técnico suficiente," añadió Calderón, según informó una importante agencia de noticias europea.
Al día siguiente otra agencia de ese continente publicó lo mismo. Ni siquiera en eso fueron claras las autoridades de ese país. Ahora quedamos como injustos, sin fundamentos técnicos y país hostil al pueblo de México.
Los estudiantes mexicanos no tienen la más mínima culpa, son excelentes personas, así como los profesores y trabajadores cubanos de la escuela, cumpliendo con rigor las medidas de control pertinente que las circunstancias han impuesto.
Lo más justo es que el pueblo mexicano sea informado que en la Declaración Final de la Reunión de Cancilleres del Movimiento de Países No Alineados en tres de sus párrafos finales se afirma:
"Los Ministros del Movimiento de Países No Alineados... expresan su profunda preocupación y solidaridad con el Gobierno y pueblo de México habida cuenta de la grave situación creada por el brote de influenza porcina en ese país.
"Los Ministros solicitan a la Organización Mundial de la Salud y a las organizaciones financieras internacionales brindar total apoyo logístico y financiero al gobierno y al pueblo de México en sus esfuerzos por combatir de inmediato y de forma eficaz esta epidemia.
"En este sentido, los Ministros exhortaron a la Organización Mundial de la Salud en coordinación con las autoridades de México a garantizar un seguimiento sistemático y apropiado con miras a contener la ulterior propagación de esta epidemia."
Simplemente expreso las ideas de lo que pasó por mi mente a medida que iban llegando las noticias.
Fidel Castro Ruz Lo que pasó por mi mente
Mayo 11 de 2009
9 y 38 p.m.
viernes, 8 de mayo de 2009
El único expresidente norteamericano que conocí
Carter ha sido el único expresidente de Estados Unidos que tuve el honor de conocer, excepto Nixon, que no lo había sido todavía.
Yo había visitado Washington para participar en una conferencia de prensa que significaba un duro reto para mí por las preguntas que los expertos reporteros harían. El Presidente le recomendó a Nixon que me invitara a conversar en su oficina. Fue engañoso e hipócrita. De su oficina salió con la idea de recomendar la destrucción de la Revolución en Cuba.
Aconsejado por él, Eisenhower fue el autor de los primeros planes para eliminarme físicamente, de la campaña de terror contra Cuba y la invasión mercenaria de Girón.
En 1959 comenzó la pérfida historia que 18 años después el presidente Carter trató de rectificar.
Lo conocí, o más bien lo adiviné como un hombre de ética religiosa, a partir de una larga entrevista en la que le plantearon difíciles temas, que abordó con sinceridad y modestia. Existían en ese tiempo fuertes tensiones entre Panamá y Estados Unidos. Omar Torrijos, líder de ese país, era un militar honesto, nacionalista y patriótico. Pudo ser persuadido por Cuba de no adoptar posiciones extremas en su lucha por la devolución del territorio del Canal que, como un cuchillo afilado, dividía en dos a su patria. Tal vez por eso pudo evitarse un baño de sangre a la pequeña nación, que sería después presentada al pueblo de Estados Unidos y al mundo como agresora.
Más tarde, y sin hablar con nadie en Estados Unidos, pude vaticinarle que tal vez Carter fuera el único Presidente de ese país con el que podía alcanzarse un acuerdo honorable, sin derramar una gota de sangre.
No transcurrió mucho tiempo antes de que Washington suscribiera el acuerdo entre Estados Unidos y Panamá, en presencia de los demás Jefes de Estado, excluida por supuesto Cuba.
Menciono el hecho porque el propio Omar, en visita que realizó a nuestro país, narró los esfuerzos que Cuba realizó en ese sentido.
Como Presidente de Estados Unidos, acordó con Cuba la creación de una Oficina de Intereses en La Habana y otra en Washington. Ahorramos con ello gran número de trámites diplomáticos y papeles que enloquecían a la austera y meticulosa diplomacia suiza. Mantener el colosal edificio en la antigua embajada de Estados Unidos en La Habana era ya de por sí una proeza por parte de Suiza.
Algo más: Carter discutió con Cuba cuestiones importantes como los límites de las aguas territoriales y los derechos de cada cual, el uso de los recursos energéticos comprendidos en las aguas jurisdiccionales de México, Cuba y Estados Unidos, así como los recursos pesqueros y otros puntos de ineludible atención. No todos los acuerdos favorecían a Cuba. Nuestra flota pesquera, ya creada, laboraba en las aguas internacionales y pescaba, como estaba establecido, a 12 millas de las costas de Canadá, Estados Unidos y México. Sin embargo, por solidaridad, Cuba apoyaba a Chile, Perú y demás países de América Latina en su derecho a explotar los recursos pesqueros de sus respectivas plataformas. El resultado final fue que nuestros modernos y costosos pesqueros dejaran finalmente de laborar en esas aguas, cuando tal batalla se ganó finalmente. Eran tales los requisitos establecidos por las autoridades de Estados Unidos en las ricas plataformas donde pescaban nuestros barcos en las proximidades de las costas de ese país, y otras limitaciones a la luz del nuevo derecho, que los mismos se hicieron incosteables.
Cuando Carter ascendió a la presidencia de su país habían transcurrido muchos años de agresiones, terrorismo y bloqueo contra el pueblo de Cuba. Nuestra solidaridad con los pueblos de África y otras muchas naciones pobres y subdesarrolladas del mundo no podrían ser objeto de negociaciones con el gobierno de Estados Unidos. Ni nos marcharíamos de Angola, ni suspenderíamos la ayuda ya comprometida con los países de África. Carter nunca llegó a solicitarlo, pero es evidente que muchos en Estados Unidos pensaban de esa forma.
Por defender nuestra soberanía no solo se desataron profundas contradicciones con Estados Unidos, sino también con la URSS, que era nuestro aliado, cuando a raíz de la Crisis de Octubre, sin consultar con nuestro país, ésta negoció con aquel un acuerdo de mutua conveniencia en que el bloqueo, las acciones terroristas y la Base de Guantánamo permanecieron intactos a cambio de concesiones estratégicas por parte de las dos superpotencias. No buscamos ventajas unilaterales. Los revolucionarios que así actúan no sobreviven a sus errores.
El acatamiento a las normas internacionales no habría constituido nunca un obstáculo para Cuba y, como hemos dicho muchas veces, la paz es también un objetivo ineludible de la Revolución Cubana. Existen muchas formas de cooperación entre los pueblos con diferentes concepciones políticas.
Una prueba de ello es la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico humano, que puede hacerse extensiva a muchas formas de cooperación en la lucha contra las epidemias, las catástrofes naturales y otros problemas.
La Revolución jamás utilizó el terrorismo contra Estados Unidos.
Ese país inventó el secuestro de aviones para golpear a Cuba. Esa acción, en una sociedad con tantos conflictos sociales, se volvió una epidemia. ¿Cómo habrían podido resolverlo sin la cooperación de Cuba? Habíamos adoptado severas leyes para sancionar a los responsables, pero fue inútil. Tomamos finalmente la decisión de devolverlos en las propias naves secuestradas después de advertirlo previamente.
De ese modo, el primer avión que devolvimos fue el último secuestrado en Estados Unidos, y coincidió precisamente con los años de Carter. Sobre eso hablé con más amplitud. No afirmo nada nuevo.
Después de Carter, Reagan llevó la guerra sucia a Nicaragua, utilizó las drogas para burlar con sus ingresos las leyes del Congreso y suministrar armas a la contrarrevolución, minó los puertos; su política costó miles de vidas sandinistas, además de los mutilados y los heridos.
Bush padre llevó a cabo la horrible matanza de El Chorrillo para castigar a Panamá y borrar las huellas del gesto de Carter.
Cuando éste visitó Cuba, del 12 al 17 de mayo del 2002, sabía que aquí sería bien recibido; asistí a su conferencia en la Universidad de La Habana; lo invité a un importante partido de pelota -el deporte nacional de Cuba-, un juego entre las selecciones Occidentales y Orientales en el Estadio Latinoamericano. Estuvimos los dos en el lanzamiento de la primera bola a la que fue invitado, sin escolta alguna, rodeados de un público en las gradas de más de 50 mil personas, blancos perfectos para cualquier tirador contratado por la CIA. Ya Bush hijo gobernaba en Estados Unidos. Deseaba sólo mostrarle a Carter cuáles eran las relaciones de los dirigentes del país con el pueblo. Aceptó con dignidad la invitación que le hice cuando llegamos al estadio, de que persuadiera al jefe de su seguridad para que lo dejara solo, y así lo hizo.
Lo que conozco de la silvicultura en Estados Unidos, me lo explicó Carter en la cena que le ofrecimos el último día: cómo se siembran, de qué variedades, cuántos años tardan en crecer, la producción por hectáreas etc, etc, etc.
Observé su fe en el sistema capitalista donde creció y se educó, la cual respeto.
Cuando gobernó, los tiempos eran difíciles. Le correspondió cargar con los efectos de una crisis económica, pero fue austero, no endeudó a las futuras generaciones. El sucesor suyo, Ronald Reagan, pudo derrochar con las dos manos los ahorros que Carter hizo. Era actor de cine y manejaba bien el teleprompter, pero nunca se preguntó de dónde salía el dinero.
El expresidente Jimmy Carter declaró ayer al diario Folha de São Paulo: "'A mí me gustaría que (el embargo) se acabara hoy mismo. No hay razón para que el pueblo cubano siga sufriendo', sostuvo el expresidente quien hoy dirige una organización de derechos humanos y esta semana visitó Brasil para entrevistarse con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
"Según Carter, las iniciativas adoptadas hasta ahora por Obama para flexibilizar las restricciones dictadas contra la isla fueron menos osadas que lo que sería deseable.
"'Creo que las iniciativas de Obama no fueron tan buenas como las de las dos Cámaras del Congreso norteamericano, que hoy está un paso adelante del presidente en lo que a Cuba se refiere.
"'El próximo paso debería ser la remoción inmediata de todas las restricciones de viaje a la isla, no sólo para ciudadanos cubano-estadounidenses. Fue lo que hice yo cuando era presidente, hace 30 años. El fin del embargo vendrá enseguida', dijo el expresidente."
Carter expresó finalmente que de los dirigentes cubanos dependían también los resultados. Es cierto, de nosotros y de todos los cubanos que han luchado y están dispuestos a luchar.
Fidel Castro Ruz El único expresidente norteamericano que conocí
Mayo 7 de 2009
7 y 15 p.m.
