jueves, 19 de junio de 2008

La hormiga y el elefante

Uno cree que no hay tema que valga la pena comentar sin cansar a los pacientes lectores después de la Mesa Redonda del 12 de junio, que divulgó la nueva edición de un libro publicado en Bolivia hace 15 años, esta vez con un prólogo mío. Se leyó en ese programa una introducción elaborada posteriormente por el presidente Evo Morales y un mensaje de la prestigiosa escritora argentina Stella Calloni, que se incluirán en una próxima edición. Seleccioné cuidadosamente los datos que utilicé en ese prólogo.

Desde los primeros años de la Revolución Cubana se desarrolló un fuerte espíritu internacionalista, que tuvo sus raíces en el numeroso contingente de cubanos que participó en la lucha antifascista del pueblo español e hizo suyas las mejores tradiciones del movimiento obrero mundial.

No solemos divulgar nuestra cooperación con otros pueblos, aunque tampoco habría forma de impedir que la prensa hable a veces de la misma. Está motivada en sentimientos profundos que en nada se relacionan con la publicidad.

Algunos se preguntarán cómo es posible que un país pequeño con pocos recursos pueda llevar a cabo una tarea de esa magnitud en campos tan decisivos como la educación y la salud, sin los cuales no es concebible la sociedad actual.

El ser humano creó los bienes y servicios indispensables desde que vive en sociedad, y esta se desarrolló desde las formas más elementales hasta las más avanzadas a lo largo de muchos miles de años.

La explotación del hombre por el hombre fue inseparable compañera de ese desarrollo, como todos sabemos o debemos saber.

Las diferencias en el modo de percibir esa realidad dependieron siempre del lugar que cada cual ocupara en la sociedad. Se veía como algo natural y la inmensa mayoría no tomó nunca conciencia de esto.

En pleno auge del capitalismo en Inglaterra, que iba a la vanguardia con Estados Unidos y otros países de Europa, en el mundo dominado ya por el colonialismo y el expansionismo, un gran pensador y estudioso de la historia y la economía, Carlos Marx, partiendo de las ideas de los más prestigiosos filósofos y economistas alemanes e ingleses de la época -entre ellos Hegel, Adam Smith y David Ricardo, con los cuales discrepó-, elaboró, escribió y publicó sus ideas sobre las relaciones de producción e intercambio en el capitalismo en el año 1859 bajo el título Contribución a la crítica de la Economía Política. En 1867, continuó divulgando su pensamiento con el primer tomo de su obra cumbre, que lo hizo famoso: El Capital. La mayor parte de su extenso libro, a partir de notas y apuntes suyos, fue editado por Engels, que compartía sus ideas y como un profeta divulgó su obra después de la muerte de Marx, en 1883.

Lo publicado por el propio Marx constituye el análisis más serio que se escribió nunca sobre la sociedad de clases y la explotación del hombre por el hombre. Nació así el marxismo, que ha sido el fundamento de los partidos y movimientos revolucionarios que proclamaban el socialismo como objetivo, entre los que se contaban casi todos los partidos socialdemócratas que al estallar la Primera Guerra Mundial traicionaron la consigna enarbolada por Marx y Engels en el Manifiesto comunista, publicado por primera vez en 1848: "¡Proletarios de todos los países, uníos!".

Una de las verdades que el gran pensador expresaba textualmente de forma sencilla es: "En la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. No es la conciencia del hombre lo que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad, entran en contradicción con las relaciones de producción existentes. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas y se abre así una época de revolución social. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen las fuerzas productivas que caben dentro de ella y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales de su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua."

Yo no podría explicar con otras palabras esos conceptos claros y precisos emitidos por Marx de modo tal que, con una elemental explicación de sus profesores, hasta un joven cubano de los que ingresaron el pasado sábado 14 de junio en la Juventud Comunista pueda comprender su esencia.

Sobre el desarrollo concreto de la lucha de clases, Marx escribió La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850 y El 18 Brumario de Luis Bonaparte, dos excelentes análisis históricos que deleitan a cualquier lector. Era un verdadero genio.

Lenin, continuador profundo del pensamiento dialéctico y las investigaciones de Marx, escribió dos obras fundamentales: El Estado y la revolución y El imperialismo, fase superior del capitalismo. Las ideas de Marx, puestas en práctica real por él con la Revolución de Octubre, fueron igualmente desarrolladas por Mao Tse Tung y otros líderes revolucionarios en el Tercer Mundo. Sin ellas la Revolución Cubana tampoco habría estallado en el traspatio de Estados Unidos.

Si el pensamiento marxista se hubiese circunscrito simplemente a la idea de que "ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella", el teórico del capitalismo Francis Fukuyama habría tenido razón al proclamar que la desaparición de la URSS era el fin de la historia y de las ideologías y debía cesar toda resistencia al sistema capitalista de producción.

En la época en que el creador del socialismo científico expuso sus ideas, las fuerzas productivas estaban por desarrollarse plenamente, la tecnología no había aportado todavía las mortíferas armas de destrucción masiva capaces de provocar el exterminio de la especie; no existía el dominio aeroespacial, el derroche sin límites de hidrocarburos y combustibles fósiles no renovables; el cambio climático no se conocía en una naturaleza que parecía infinita al ser humano, ni se había presentado la crisis mundial de alimentos para compartir entre incontables motores de combustión y una población seis veces superior a los mil millones que habitaban el planeta el año en que nació Carlos Marx.

La experiencia de Cuba socialista tiene lugar cuando el dominio imperial se ha extendido por toda la Tierra.

Al hablar de la conciencia no me refiero a una voluntad capaz de cambiar la realidad sino, por el contrario, al conocimiento de la realidad objetiva que determina la conducta a seguir.

Decenas de millones de personas habían muerto en la guerra provocada a mediados del siglo XX por el fascismo, que nació de la entraña antimarxista del capitalismo desarrollado previsto por Lenin.

En Cuba, como en otros países del Tercer Mundo, la lucha por la liberación nacional bajo la dirección de las capas medias y la pequeña burguesía, y la que ya venían librando por el socialismo los sectores más avanzados de la clase obrera y los campesinos, se sumaron y potenciaron mutuamente. Afloraron igualmente las contradicciones ideológicas y de clase. Los factores objetivos y subjetivos variaban considerablemente en cada proceso.

De la última contienda mundial habían surgido las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, en los que muchos vieron una nueva conciencia en el planeta. Era un engaño.

El fascismo, cuyo instrumento el propio Hitler llamó Partido Nacionalsocialista, renació más poderoso y amenazante que nunca.

El imperio envía y mantiene portaviones en todos los mares del mundo para intervenir militarmente. ¿Qué decide a fin de competir con Cuba en el área de nuestro hemisferio? Enviar un enorme barco convertido en hospital flotante que trabaja diez días en cada país. Un número de personas pueden ser ayudadas pero está muy lejos de resolver los problemas de un país; no compensa tampoco el robo de cerebros ni puede formar los especialistas que necesita para prestar verdaderos servicios médicos cualquier día de la semana y del año. Todos los portaviones juntos, que ahora son instrumentos de intervención militar en los diversos océanos de la Tierra, convertidos en hospitales no podrían prestar esos servicios a los millones de personas que los médicos cubanos atienden en lugares apartados del mundo, donde paren mujeres, nacen niños y hay enfermos que necesitan atención urgente.

Nuestro país ha demostrado que puede resistir a todas las presiones y ayudar a otros pueblos.

Meditaba sobre la magnitud de nuestra cooperación no sólo en Bolivia, sino en Haití, el Caribe, varios países de Centroamérica y América del Sur, África, y hasta la lejana Oceanía, a 20 000 kilómetros de distancia. Recordaba igualmente las misiones de la Brigada Henry Reeve, en casos de graves emergencias, viajando en nuestros propios aviones, transportando personal y otros recursos.

El millón de operados gratuitamente de la vista cada año en América Latina y el Caribe de que hemos hablado, no está lejos de alcanzarse. ¿Puede acaso emular Estados Unidos con Cuba?

Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.

Nuestro pequeño país resistirá.

En pocas palabras: ¡La hormiga pudo más que el elefante!

Fidel Castro Ruz

Junio 18 de 2008

7 y 35 p.m.
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jueves, 12 de junio de 2008

Carta de Fidel a periodista Alina Perera de Juventud Rebelde

El líder de la Revolución Cubana reflexiona a partir del artículo “Tráfico de regalías”, de la periodista Alina Perera, publicado por Juventud Rebelde el 8 de junio  y afirma que es un deber moral golpear conceptos y actitudes de quienes sirven al imperio que desea destruir los valores que más amamos

Querida Alina:

Excúsame que moleste tu atención unos minutos. La razón se explica por sí misma: dedico gran parte del tiempo a leer noticias y artículos, entre ellos algunos extraídos de nuestra propia prensa.

En “Tráfico de regalías”, artículo de opinión publicado por Juventud Rebelde el 8 de junio, tú expresas admiración hacia la conducta honesta de dos personas: un médico que maneja el ultrasonido diagnóstico y un joven especializado en la reparación de computadoras que hizo posible con arduo esfuerzo hacer funcionar la de uso personal tuyo.

Son dos buenos ejemplos de jóvenes profesionales revolucionarios. Conozco bien que decenas de miles de nuestros médicos constituyen hoy la más extraordinaria legión de galenos para prestar servicios humanitarios en cualquier parte del mundo. No fueron educados en el ejercicio de la medicina privada. La Revolución se ocupó de crear esa fuerza desde los primeros años, a lo largo de medio siglo. Los que traicionan el noble oficio repugnan más que cualquier otra forma de traición, en la misma medida en que la vida y el sufrimiento humanos son dignos de respeto. Igual sucede con aquellos cuya misión es educar niños, desarrollar la cultura, promover la ciencia o estimular el deporte para el bien de todos. Si se renuncia a ese deber, en el mundo que les correspondió vivir, la especie humana, a la que pertenecen, sería tan efímera como las ilusiones capitalistas de los que trafican con sus servicios.

La pregunta que todos debemos hacernos es si nuestra conducta y nuestros objetivos son conciliables con las leyes de la naturaleza y los frutos de la inteligencia humana.

Es un deber moral golpear conceptos y actitudes de quienes sirven al imperio que desea destruir los valores que más amamos.

Afirmaste con toda honestidad que no te interesa un socialismo gris, aburrido y chato. Cuán aburrido, chato y gris resulte ser el nuestro dependerá, entre otras muchas cosas, del uso que nuestros periodistas les den a los medios de divulgación masiva que la Revolución ha puesto en sus manos y no constituyen tampoco propiedades privadas con las cuales moldear las mentes de las personas.

Nada existe más enajenante que muchos contenidos de la llamada “industria de la recreación” desarrollada por el imperialismo, en los cuales invierten infinitas horas jóvenes y niños sin que todavía el socialismo haya creado antídotos suficientemente eficaces para enfrentar su nociva influencia.

La corrupción y el desvío de recursos convierten a los que lo practican en defensores del libre mercado, a través del cual transforman el fruto de sus robos en mercancía. No están siquiera conscientes de lo que sucedería con nuestro pueblo si el país cayera de nuevo en manos del voraz y monstruoso imperio.

La ciencia se enorgullece de sus éxitos. Muchos se alegran, como es lógico, de la capacidad de esta para manipular genes hereditarios en aras de la salud, pero pocos se inquietan por los conceptos racistas asociados al poder político imperial y su idea fascista de la raza superior como dueña del mundo actual y futuro. Medítese bien. Informémonos de los nuevos descubrimientos científicos y saquemos las conclusiones pertinentes.

Decenas de noticias llegan diariamente sobre la crisis alimentaria, los precios de la energía y las materias primas, el cambio climático y otros problemas interrelacionados.

La soya, precalentada a 125º centígrados, es una de las fuentes proteicas y calóricas más completas y económicas conocidas de productos alimenticios industriales para consumo directo, con gran diversidad de usos. La transgénica, que se cultiva para producir proteínas y grasas de origen animal, no es apta para el consumo humano. Las leguminosas y gramíneas en general, mejoradas y probadas a lo largo de años, son las fuentes fundamentales de alimentos sanos y saludables. Cada uno de ellos tiene rigurosos límites climáticos y necesidades de fuerza de trabajo humana, en la que temperatura, humedad y tradiciones influyen decisivamente en los rendimientos del área disponible en cada país. La producción de estas proteínas y calorías esenciales por hectárea, su costo en energía y el CO2 que inyecta a la atmósfera cada cultivo, debe estar en el manual de todos los políticos del mundo; es en la actualidad tan importante como saber leer y escribir; no es concebible el analfabetismo en la materia.

Hoy no se utiliza el ábaco para hacer cálculos, como ocurría cuando estalló la primera revolución socialista hace 90 años. Junto a las armas nucleares, químicas, biológicas y electromagnéticas, la ciencia desarrolló las computadoras. Hace dos días la prensa de Estados Unidos informaba sobre una gran computadora militar capaz de hacer millones de millones de cálculos por segundo. La bautizaron con el nombre de un pájaro del estado de Nuevo México, “Correcaminos”; en inglés, Roadrunner. Su costo fue de 133 millones de dólares. El cable añade que “si los seis mil millones de habitantes del planeta usaran sus computadoras personales todo el tiempo, les llevaría 46 años hacer los cálculos que Roadrunner puede hacer en un día de trabajo”.

Son cifras, querida Alina, que desbordan la imaginación y me obligan a utilizar en esta carta los datos nada literarios que contiene.

El imperio no sólo forma su personal científico, despoja abusivamente a los demás países del mundo de muchas de sus mejores inteligencias. Ninguno puede competir con él en recursos para investigar.

Me agradaron las palabras finales de tu artículo sobre el libro de Cintio Vitier Ese sol del mundo moral. Él demuestra que en la ética de Martí y en la historia de nuestro pueblo, se injertan las raíces de la justicia y la dignidad que la Revolución trajo a Cuba.

Pienso que en el mundo actual los principios del socialismo habría que aplicarlos ya; después sería demasiado tarde.

Me gustaría que este mensaje, aunque más extenso que el tuyo, se publicara en la misma página de Juventud Rebelde donde se ubicó tu artículo. No hay que gastar papel ni espacio en otros medios.

Deseo adicionalmente que alguien lo lea en el Congreso de periodistas que está próximo a celebrarse. Recuerdo que hace pocos años muchos de nuestros periodistas no disponían siquiera de una computadora personal. Hoy el gobierno de Estados Unidos trata de bloquear el acceso a la información. Espero, no obstante, que puedan seguir de cerca la catarata de noticias y problemas que envuelven al mundo.

Con sinceros sentimientos de afecto y reconocimiento,

Fidel Castro Ruz

10 de junio de 2008

8 y 32 p.m.

 

 

 


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lunes, 26 de mayo de 2008

La política cínica del imperio

No sería honesto de mi parte guardar silencio después del discurso de Obama la tarde del 23 de mayo ante la Fundación Cubano-Americana, creada por Ronald Reagan. Lo escuché, como hice con el de McCain y el de Bush. No guardo rencor hacia su persona, porque no ha sido responsable de los crímenes cometidos contra Cuba y la humanidad. Si lo defendiera, les haría un enorme favor a sus adversarios. No temo por ello criticarlo y expresar con franqueza mis puntos de vista sobre sus palabras.

¿Qué afirmó?

"A través de mi vida ha habido injusticia y represión en Cuba, y nunca durante mi vida el pueblo ha conocido la verdadera libertad, nunca en la vida de dos generaciones ha conocido el pueblo de Cuba una democracia no hemos visto elecciones durante 50 años Nosotros no vamos a soportar estas injusticias, juntos vamos a buscar la libertad para Cuba," les expresa a los anexionistas y continúa: "Esa es mi palabra. Ese es mi compromiso.  es hora de que el dinero estadounidense haga que el pueblo cubano sea menos dependiente del régimen de Castro. Voy a mantener el embargo "

El contenido de las palabras de este fuerte candidato a la Presidencia de Estados Unidos, me exonera de la necesidad de explicar el porqué de esta reflexión.

El propio José Hernández, uno de los directivos de la Fundación Cubano-Americana al que Obama elogia en su discurso, era el propietario del fusil automático de calibre 50, mirilla telescópica y rayos infrarrojos capturado por casualidad junto a otras mortíferas armas, durante su transportación por mar hacia Venezuela, donde la Fundación proyectó asesinar al que esto escribe en una reunión internacional que tuvo lugar en Margarita, estado venezolano de Nueva Esparta.

El grupo de Pepe Hernández deseaba volver al pacto con Clinton, a quien el clan de Mas Canosa traicionó, ofreciéndole mediante fraude la victoria a Bush en el 2000 porque había prometido asesinar a Castro, algo que todos aceptaron gustosos. Son rejuegos políticos propios del sistema decadente y contradictorio de Estados Unidos.

El discurso del candidato Obama se puede traducir en una fórmula de hambre para la nación, las remesas como limosnas, y las visitas a Cuba en propaganda para el consumismo y el modo de vida insostenible que lo sustenta.

¿Cómo va a enfrentar el gravísimo problema de la crisis alimentaria? Los granos hay que distribuirlos entre los seres humanos, los animales domésticos y los peces, que de año en año son cada vez más pequeños y más escasos en los mares sobreexplotados por los grandes arrastreros a los que ningún organismo internacional fue capaz de frenar. No es fácil producir carne a partir del gas y el petróleo. El propio Obama sobreestima las posibilidades de la tecnología en la lucha contra el cambio climático, aunque está más consciente que Bush de los riesgos y del escaso tiempo disponible. Podría asesorarse con Gore, que es también demócrata y dejó de ser candidato, porque conoce bien el ritmo acelerado en que se incrementa el calentamiento. Su cercano rival político aunque no aspirante, Bill Clinton, experto en leyes extraterritoriales como la Helms-Burton y la Torricelli, puede asesorarlo en un tema como el bloqueo, que prometió erradicar y nunca cumplió.

¿Cómo se expresó en su discurso de Miami el que sin duda es, desde el punto de vista social y humano, el más avanzado candidato a la postulación presidencial en Estados Unidos? "Durante 200 años" —dijo— "Estados Unidos ha dejado en claro que no vamos a soportar la intervención en nuestro hemisferio, sin embargo debemos ver que hay una intervención importante, el hambre, la enfermedad, la desesperación. Desde Haití hasta Perú podemos hacer algo mejor las cosas y debemos hacerlo, no podemos aceptar la globalización de los estómagos vacíos¼ " ¡Magnífica definición de la globalización imperialista: la de los estómagos vacíos! Debemos agradecérselo; pero hace 200 años Bolívar luchó por la unidad de América Latina y hace más de 100 años Martí dio su vida combatiendo contra la anexión de Cuba a Estados Unidos. ¿Dónde están las diferencias entre lo que proclamó Monroe y lo que dos siglos después proclama y reivindica Obama en su discurso?

"Tendremos un enviado especial de la Casa Blanca, como lo hizo Bill Clinton" —expresó casi al concluir— "¼ vamos a ampliar el Cuerpo de Paz y les vamos a pedir a más jóvenes que hagan que nuestros vínculos con las gentes se hagan más fuertes y quizás más importantes. Podemos forjar el futuro, y no dejar que el futuro nos forje a nosotros." Es una bella frase, porque admite la idea, o al menos el temor, de que la historia hace a los personajes y no al revés.

Los Estados Unidos de hoy no tienen nada que ver con la declaración de principios de Filadelfia formulada por las 13 colonias que se rebelaron contra el colonialismo inglés. Hoy constituyen un gigantesco imperio, que no pasaba en aquel momento por la mente de sus fundadores. Nada cambió sin embargo para los indios y los esclavos. Los primeros fueron exterminados a medida que la nación se extendía; los segundos continuaron siendo objeto de subastas en los mercados —hombres, mujeres y niños— durante casi un siglo, a pesar de que "todos los hombres nacen libres e iguales", como afirma la declaración. Las condiciones objetivas en el planeta favorecieron el desarrollo de ese sistema.

Obama en su discurso atribuye a la Revolución Cubana un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y los derechos humanos. Es exactamente el argumento que, casi sin excepción, utilizaron las administraciones de Estados Unidos para justificar sus crímenes contra nuestra patria. El bloqueo mismo, por sí solo, es genocida. No deseo que los niños norteamericanos se eduquen en esa bochornosa ética.

La revolución armada en nuestro país no habría sido tal vez necesaria sin la intervención militar, la Enmienda Platt y el coloniaje económico que esta trajo a la isla.

La Revolución fue producto del dominio imperial. No se nos puede acusar de haberla impuesto. Los cambios verdaderos pudieron y debieron originarse en Estados Unidos. Sus propios obreros, hace más de un siglo, lanzaron la demanda de las ocho horas, hija de la productividad del trabajo.

Lo primero que los líderes de la Revolución Cubana aprendimos de Martí fue creer y actuar en nombre de una organización fundada para llevar a cabo una revolución. Siempre dispusimos de facultades previas y, una vez institucionalizada, fuimos elegidos con la participación de más del 90 por ciento de los electores, como es ya costumbre en Cuba, y no la ridícula participación que muchas veces, como en Estados Unidos, no llega al 50 por ciento de los electores. Ningún otro país pequeño y bloqueado como el nuestro habría sido capaz de resistir tanto tiempo, a base de ambición, vanidad, engaño o abusos de autoridad, un poder como el de su vecino. Afirmarlo constituye un insulto a la inteligencia de nuestro heroico pueblo.

No cuestiono la aguda inteligencia de Obama, su capacidad polémica y su espíritu de trabajo. Domina las técnicas de comunicación y está por encima de sus rivales en la competencia electoral. Observo con simpatía a su esposa y sus niñas, que lo acompañan y animan todos los martes; es sin duda un cuadro humano agradable. No obstante, me veo obligado a varias delicadas preguntas, aunque no pretendo respuestas, únicamente consignarlas.

1º ¿Es correcto que el Presidente de Estados Unidos ordene el asesinato de cualquier persona en el mundo, sea cual fuere el pretexto?

2º ¿Es ético que el Presidente de Estados Unidos ordene torturar a otros seres humanos?

3º ¿Es el terrorismo de estado un instrumento que debe utilizar un país tan poderoso como Estados Unidos para que exista la paz en el planeta?

4º ¿Es buena y honorable una Ley de Ajuste que se aplica como castigo a un solo país, Cuba, para desestabilizarlo, aunque cueste la vida a niños y madres inocentes? Si es buena, ¿por qué no se aplica el derecho automático de residencia a los haitianos, dominicanos y demás países del Caribe, y se hace lo mismo con los mexicanos, centroamericanos y suramericanos, que mueren como moscas en el muro de la frontera mexicana o en aguas del Atlántico y el Pacífico?

5º ¿Puede Estados Unidos prescindir de los inmigrantes, que cultivan vegetales, frutas, almendras y otras exquisiteces para los norteamericanos? ¿Quién barrería sus calles, prestaría servicios domésticos y realizarían los peores y menos remunerados trabajos?

6º ¿Son justas las redadas de indocumentados que afectan incluso a niños nacidos en Estados Unidos?

7º ¿Es moral y justificable el robo de cerebros y la continua extracción de las mejores inteligencias científicas e intelectuales de los países pobres?

8º Usted afirma, como recordé al inicio de esta reflexión, que su país advirtió hace tiempo a las potencias europeas que no admitiría intervenciones en el hemisferio, y a la vez reitera la demanda de ese derecho, reclamando al mismo tiempo el de intervenir en cualquier parte del mundo con el apoyo de cientos de bases militares, fuerzas navales, aéreas y espaciales distribuidas en el planeta. Le pregunto, ¿es esa la forma en que Estados Unidos expresa su respeto por la libertad, la democracia y los derechos humanos?

9º ¿Es justo atacar sorpresiva y preventivamente sesenta o más oscuros rincones del mundo, como los llama Bush, sea cual fuere el pretexto?

10º ¿Es honorable y cuerdo invertir millones de millones de dólares en el complejo militar industrial para producir armas que pueden liquidar varias veces la vida en la Tierra?

Usted debiera conocer, antes de juzgar a nuestro país, que Cuba, con sus programas de educación, salud, deportes, cultura y ciencias, aplicados no sólo en su propio territorio sino también en otros países pobres del mundo, y la sangre derramada en solidaridad con otros pueblos, a pesar del bloqueo económico y financiero y las agresiones de su poderoso país, constituye una prueba de que puede hacerse mucho con muy poco. Ni a nuestra mejor aliada, la URSS, le fue permitido trazar nuestro destino.

Para cooperar con otros países, Estados Unidos sólo puede enviar profesionales vinculados a la disciplina militar. No puede hacerlo de otra forma, porque carece de personal en número suficiente dispuesto a sacrificarse por otros y ofrecer apoyo significativo a un país con dificultades, aunque en Cuba hemos conocido y han cooperado con nosotros excelentes médicos norteamericanos. Ellos no tienen la culpa porque la sociedad no los educa masivamente en ese espíritu.

La cooperación de nuestro país nunca la hemos subordinado a requisitos ideológicos. Se la ofrecimos a Estados Unidos cuando el Katrina golpeó duramente la ciudad de Nueva Orleans. Nuestra brigada médica internacionalista lleva el nombre glorioso de Henry Reeve, un joven nacido en ese país que luchó y murió por la soberanía de Cuba en la primera guerra por nuestra independencia.

Nuestra Revolución puede convocar a decenas de miles de médicos y técnicos de la salud. Puede convocar de forma igualmente masiva a maestros y ciudadanos dispuestos a marchar a cualquier rincón del mundo, para cualquier noble propósito. No para usurpar derechos ni conquistar materias primas.

En la buena voluntad y disposición de las personas hay infinitos recursos que no se guardan ni caben en las bóvedas de un banco. No emanan de la política cínica de un imperio.

Fidel Castro Ruz

Mayo 25 de 2008

10 y 35 p.m. 

 

 


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lunes, 19 de mayo de 2008

Dos lobos hambrientos y una caperucita roja

Una idea básica ocupaba mi mente desde mis viejos tiempos de socialista utópico. Partía de la nada con las simples nociones del bien y el mal que a cada cual le inculca la sociedad en que nace, lleno de instintos y carente de valores que los padres, en especial las madres, comienzan a sembrar en cualquier sociedad y época.

Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie.

Después de una larga experiencia, lo que pienso hoy sobre el delicado tema es absolutamente coherente con esta idea. No necesito pedir excusas, como prefieren algunos, por decir la verdad aunque sea dura.

Hace más de dos mil años, Demóstenes, orador griego famoso, defendió con ardor en las plazas públicas una sociedad en la que el 85 por ciento de las personas eran esclavas o ciudadanos que carecían de igualdad y derechos como algo natural. Los filósofos compartían ese punto de vista. De allí surgió la palabra democracia. No se les podía exigir más en su tiempo. Hoy, que se dispone de un enorme caudal de conocimientos, las fuerzas productivas se han multiplicado incontables veces y los mensajes a través de los medios masivos se elaboran para millones de personas; la inmensa mayoría, cansada de la política tradicional, no quiere oír hablar de ella. Los hombres públicos carecen de confianza cuando más la necesitan los pueblos ante los riesgos que los amenazan.

Al derrumbarse la URSS, Francis Fukuyama, ciudadano norteamericano de origen japonés, nacido y educado en Estados Unidos y titulado en una universidad en ese mismo país, escribe su libro El fin de la historia y el último hombre, lo que muchos seguramente conocen, pues fue muy promovido por los dirigentes del imperio. Se había convertido en un halcón del neoconservadurismo y promotor del pensamiento único.

Quedaría, según él, una sola clase, la clase media norteamericana; los demás, pienso yo, estaríamos condenados a ser mendigos. Fukuyama fue partidario decidido de la guerra contra Iraq, como el vicepresidente Cheney y su selecto grupo. Para él la historia finaliza en lo que Marx veía como "el fin de la prehistoria".

En la ceremonia inaugural de la cumbre América Latina y Caribe-Unión Europea celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros, los indios, negros, mestizos y blancos —más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres— hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.

Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.

La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa.

En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.

La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante, es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush.

Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.

Lo que dije en la primera reunión de América Latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia. Nada ha cambiado desde entonces excepto las condiciones objetivas, que hacen más insostenible la atroz explotación capitalista.

El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos, cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:

1.Condonar la deuda de América Latina y el Caribe.

2.Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.

3.Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.

4.Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.

Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!

El espíritu dominante en los ricos representantes de Europa era la superioridad étnica y política. Todos eran portadores del pensamiento capitalista y consumista burgués, y hablaron o aplaudieron en nombre de este. Muchos llevaron consigo a los empresarios que son el pilar y sostén de "sus sistemas democráticos, garantes de la libertad y los derechos humanos". Hay que ser expertos en la física de las nubes para comprenderlos.

En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.

Fidel Castro Ruz
Mayo 18 de 2008
10 y 32 p.m.


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lunes, 5 de mayo de 2008

Respuesta hemisférica yanqui: la IV flota de intervención

Había surgido en 1943 para luchar contra los submarinos nazis y proteger la navegación durante la Segunda Guerra Mundial. Es desactivada en 1950 por innecesaria. El Comando Sur suplía las necesidades hegemónicas de Estados Unidos en nuestra área. Sin embargo, acaba de renacer en días recientes, después de 48 años, y sus fines intervencionistas no necesitan demostrarse. Los propios jefes militares en sus declaraciones lo divulgan de forma natural, espontánea e incluso discreta. Agobiados por los problemas del precio de los alimentos, la energía, el intercambio desigual, la recesión económica en el mercado más importante para sus productos, la inflación, los cambios climáticos y las inversiones requeridas por los sueños consumistas, comprometen el tiempo y las energías de dirigentes y dirigidos.

Lo real es que la decisión de restablecer la IV Flota se anuncia en la primera semana de abril, casi un mes después que el territorio de Ecuador fuera atacado con bombas y tecnología de Estados Unidos y por presión suya, matando e hiriendo a ciudadanos de diversos países, lo cual causó profundo rechazo entre los líderes latinoamericanos en la reunión del Grupo de Río que tuvo lugar en la capital de la República Dominicana.

Peor aún: el hecho se produce cuando es casi unánime el rechazo a la desintegración de Bolivia promovida por Estados Unidos. Los propios jefes militares explican que tendrán bajo su responsabilidad a más de 30 países cubriendo 15,6 millones de millas cuadradas en las aguas adyacentes de Centro y Suramérica, el mar Caribe y sus 12 islas, México y los territorios europeos en este lado del Atlántico.

Estados Unidos posee 10 portaaviones del tipo Nimitz, cuyos parámetros más o menos similares suelen ser: desplazamiento de 101 mil a 104 mil toneladas de carga máxima; largo de cubierta 333 metros; ancho de la misma, 76,8 metros; 2 reactores nucleares; velocidad que puede llegar a 56 kilómetros por hora; 90 aviones de guerra. El último de ellos lleva el nombre de George H.W. Bush, padre del actual Presidente; ya fue bautizado con champán por el propio progenitor; debe estar listo para unirse a las demás naves en los próximos meses.

Ni un solo país en el mundo posee una nave similar a estas, equipadas todas con sofisticadas armas nucleares, que pueden acercarse a pocas millas de cualquiera de nuestros países. El próximo portaaviones, el USS Gerald Ford, será de nuevo tipo: tecnología Stealth invisible a los radares y armas electromagnéticas. La principal constructora de un tipo u otro es la Northrop Grumman, cuyo actual presidente también forma parte de la Junta Directiva de la petrolera de Estados Unidos Chevron-Texaco. El costo del último Nimitz fue de seis mil millones de dólares, sin incluir aviones, proyectiles y gastos de operación, que pueden ascender también a miles de millones. Parece un cuento de ciencia ficción. Con ese dinero se pudo haber salvado la vida de millones de niños.

¿Cuál es el objetivo declarado de la IV Flota? "Combatir el terrorismo y las actividades ilícitas como el narcotráfico", así como enviar un mensaje a Venezuela y al resto de la región. Se anuncia que comenzará a operar el próximo 1º de julio.

El Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante James Stavrides, declaró que ese país necesita trabajar más fuerte en "el mercado de las ideas, para ganar los corazones y las mentes" de la población en la región.

Estados Unidos cuenta ya con las flotas II, III, V, VI y VII desplegadas en el Atlántico Occidental, el Pacífico Oriental, el Medio Oriente, el Mediterráneo y Atlántico Oriental, y el Pacífico Occidental. Faltaba sólo la IV Flota para custodiar todos los mares del planeta. Total: nueve portaaviones Nimitz en activo o muy próximo a estar en plena disposición combativa, como el George H. W. Bush. Dispone de una reserva suficiente para triplicar y hasta cuadruplicar el poder de cualquiera de sus flotas en un determinado teatro de operaciones.

Los portaaviones y las bombas nucleares con que se amenaza a nuestros países sirven para sembrar el terror y la muerte, pero no para combatir el terrorismo y las actividades ilícitas.

Debieran servir también para avergonzar a los cómplices del imperio y multiplicar la solidaridad entre los pueblos.

Fidel Castro Ruz
Mayo 4 de 2008
8 y 46 p.m.


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viernes, 2 de mayo de 2008

Una prueba de fuego

Mientras nuestro pueblo el 1ro. de Mayo, Día de los Trabajadores, disfruta con júbilo el año en que se cumplirá medio siglo del triunfo de la Revolución y el setenta aniversario de la creación de la CTC, a la hermana República de Bolivia, consagrada a preservar la salud, educar y garantizar la seguridad de su pueblo, le faltan días, o tal vez horas, para sufrir acontecimientos dramáticos.

Cuando de todas partes del mundo llegan noticias escalofriantes sobre la escasez y costo de los alimentos, precio de la energía, cambios climáticos e inflación, problemas que por primera vez se presentan al unísono como cuestiones vitales, el imperialismo se empeña en desintegrar a Bolivia y someterla a trabajo enajenante y hambre.

En ese país, con los oligarcas de Santa Cruz a la vanguardia, cuatro de sus departamentos de los más fuertes económicamente, aspiran a declararse independientes y han proyectado, con el apoyo del imperio, su programa de consultas populares, en las que los medios masivos han preparado el terreno y la opinión de los votantes con todo tipo de ilusiones y engaños.

Las Fuerzas Armadas, en virtud de sus funciones históricas en un país agredido y despojado del mar y otros recursos vitales, no desean la desintegración de Bolivia; pero el plan yanqui, pérfidamente concebido, es utilizar algunos sectores militares antipatriotas para librarse de Evo en aras de la unidad, algo que al apropiarse las transnacionales de las ramas productivas básicas, sería meramente formal. La consigna del imperialismo es castigar y deshacerse de Evo.

Es el momento de la denuncia y la verdad.

Por no prever y meditar sobre los factores que conducían a una profunda crisis internacional, ¡sálvese quien pueda! parece ser el grito que se escucha en muchas partes del mundo.

Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.

Fidel Castro Ruz

Abril 30 de 2008

9 y 50 p.m.


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viernes, 25 de abril de 2008

Nuestro espíritu de sacrificio y el chantaje del imperio

La primera información que vi llegó a través de la agencia de noticias italiana ANSA el 22 de abril.

"La Paz, 22 de abril.— Una Comisión de Diputados investigará el caso de una becaria boliviana muerta en Cuba, cuyo cadáver fue repatriado sin varios de los órganos vitales, entre ellos el cerebro."

"El Presidente de la Comisión de Política Social de la Cámara, Guillermo Mendoza, anunció que pedirá a la Cancillería todos los antecedentes del caso, según la agencia católica de noticias Fides.

"Los parientes de Beatriz Porco Calle, quien estudiaba en Cuba como becaria, denunciaron que el cadáver fue entregado por funcionarios de la Embajada cubana sin ojos, lengua, dientes ni sus otros órganos vitales, entre ellos el cerebro, sin explicación alguna.

"El diputado Mendoza dijo se hará ‘una exhaustiva revisión’ de la legislación cubana sobre transplantes de órganos y los compromisos que firman los becarios bolivianos cuando viajan a Cuba."

La agencia española EFE comunica una noticia parecida, pero añade: "... la familia de la joven reclamó una indemnización a la Embajada de Cuba en Bolivia, y al denegársele, ‘amenazaron con ir a la prensa’, apuntó.

"Creo que los familiares se han excedido pidiendo ‘indemnización’, opinó el Canciller (de Bolivia), quien afirmó que el gobierno ha realizado una ‘labor humanitaria’ en este caso," concluyó la información.

Para cualquier observador de las realidades, no hacía falta mucho más. Todo se podía deducir sobre lo ocurrido.

A pesar de eso, indago sobre los trámites formales, solicito detalles y precisión para responder este supuesto e inhumano despojo de un cadáver. Solicito adicionalmente informes precisos, en cifras exactas, sobre nuestra cooperación médica con Bolivia, un país de nuestra América que el imperio quiere desintegrar.

Desde la elección de Evo Morales, de pura cepa india, en la sufrida Bolivia, le ofrecimos apoyo en salud pública y educación. Recuerdo muy bien aquella tarde. Estábamos seguros de que podíamos salvar cada año muchos miles de vidas y reintegrar la salud visual y otras formas plenas de salud a un número incalculable de personas sin costo alguno para esa nación. Se aplicaría de inmediato un intenso y probado programa de alfabetización integral en varias lenguas, una de ellas, la más hablada: el español.

En Bolivia laboran 119 educadores cubanos con el objetivo de transmitir su experiencia y conocimientos para declararla en solo dos años y medio Territorio Libre de Analfabetismo. Nuestro país aportó desde el primer instante los equipos y el material didáctico necesario para ese desafío: 30 mil televisores de 21 pulgadas importados de China; un número igual de videograbadoras con 16 459 transformadores y 2 000 sistemas fotovoltaicos, los cuales constituyen toda una red para los cursos subsiguientes de educación a lo largo del día; un millón 359 mil cartillas para alfabetizar en español, quechua y aymara; folletos de lectura y otros materiales que omito para no hacer interminable la lista. Una parte de los paneles solares de nuestra reserva para tiempos de guerra fueron enviados a Bolivia. El transporte igualmente gratuito de esos materiales fue garantizado oficialmente por Cuba a Evo durante una visita a nuestro país pocas semanas después del triunfo.

Por su parte Venezuela, que acababa de ser declarado Territorio Libre de Analfabetismo con el método "Yo sí puedo", se incorporó al programa.

Fueron creados en Bolivia 23 727 puntos de alfabetización. Se han incorporado el 76,6 por ciento de los iletrados y se han alfabetizado ya el 62 por ciento de los que no aprendieron en las escuelas primarias a leer y escribir, sin cobrarles un solo centavo.

Fue sin embargo en el campo de la salud en el que se realizó el mayor esfuerzo de cooperación con ese pueblo, allí donde murieron el Che y otros compañeros cubanos y latinoamericanos y una joven internacionalista alemana. En ese terreno ningún país puede competir hoy, y tal vez durante bastante tiempo, con Cuba. Es una forma de colaboración gratuita con los más pobres, y a la vez fuente de exportación de servicios a otros países del mundo que disponen de muchos más recursos. En América Latina especialmente, y el Caribe, hemos brindado cooperación gratuita en esta esfera a los más necesitados.

Trabajan ardorosamente en Bolivia 1 852 compatriotas; de ellos, 1 226 médicos, 250 enfermeras especializadas, 119 técnicos de la salud, 9 estomatólogos, 86 profesionales y técnicos de otras ramas; 102 personas seleccionadas, consagradas a servicios vitales de diversa índole que necesitan en el exterior las brigadas cubanas y los pacientes ingresados.

La Brigada Médica Cubana labora en 215 municipios de los 9 departamentos de Bolivia, atendiendo a personas modestas y a quienes soliciten sus servicios. Disponen de equipamiento óptimo donado por nuestro país. En 18 posiciones oftalmológicas quirúrgicas se han operado de la vista 186 508 pacientes. Su capacidad supera ampliamente los 130 mil por año.

Nuestros médicos han ofrecido ya casi 12 millones de consultas desde que los primeros llegaron a Bolivia. Sólo a base de cálculo se puede estimar el número de vidas salvadas, ya que como norma sus pacientes no recibían atención alguna.

Quizás el más impactante aspecto de nuestra cooperación médica radica en la formación de 5 291 jóvenes bolivianos que estudian medicina en Cuba, entre ellos 621 en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que se han producido ya tres graduaciones con excelentes resultados, y 4 670 del nuevo programa. No exagero si afirmo que entre los más firmes y combativos amigos de Cuba en América Latina, y por supuesto en Bolivia, están los familiares cuyos hijos estudian esa especialidad en nuestra patria.

La joven estudiante Beatriz Porco Calle, de 22 años de edad, a la que se refiere el cable, portaba pasaporte número 5968246; procedía del departamento de Oruro, provincia de Samara, municipio de Curahuara de Carangas, comunidad rural de Toypicollana, de procedencia indígena y religión cristiana adventista. Cursaba satisfactoriamente el segundo año de la carrera médica, en la Facultad "Miguel Sandarán Corzo", de Matanzas.

Pierde bruscamente la conciencia el 6 de marzo en el baño de su dormitorio. Médicos y profesores deciden trasladarla de inmediato al Hospital Provincial. En el examen físico no surgen elementos que permitan explicar las causas, tampoco en los análisis de laboratorio y otros medios, incluida la tomografía axial computarizada. Se recupera bien y se le da de alta. Cefaleas y mareos se presentan breve tiempo después. Nuevas investigaciones médicas. Se siente estresada. Se aplican los medicamentos adecuados para tales situaciones. El 23 de marzo, a las 7 y 30 p.m., nuevas pérdidas de conciencia. De nuevo al sistema de urgencia acompañada por un profesor; cuidados intensivos, donde se diagnostica lo que se conoce, antes de fallecer, como muerte cerebral.

Se notifica al Ministerio del Exterior y al Embajador de Bolivia, los cuales preparan documentación para viajar en caso de fallecimiento, lo que ocurre casi una semana después, el día 28.

Es remitida al Instituto Nacional de Medicina Legal, que está obligado a realizar la necropsia para conocer las causas de la muerte. Se cumplen con rigor los trámites pertinentes. El novio de la estudiante y otros compañeros suyos recogieron pertenencias y sellaron equipajes. En la Facultad, misa el 31 de marzo. Diagnóstico textual del Instituto: "muerte por hipertensión endocraneana, enfermedad cerebrovascular hemorrágica por malformación vascular meníngea cerebelosa congénita". Era inevitable en ese caso la extracción del bloque visceral y toma de muestras pertinentes.

Una profesora de la Facultad acompañó el cadáver a Bolivia hasta entregarlo a familiares. La Misión Médica cubana asumió los gastos de traslado a su lugar de origen y funerales.

Es duro escribir sobre esto. Más duro aún leer los cables que transmiten por el mundo la idea de un cadáver despojado de sus órganos, que obligan a Cuba a ofrecer estas explicaciones.

Es bien claro lo ocurrido. El imperio necesita contrarrestar verdades de Cuba que no soporta. Intriga y alienta a familiares para reclamar indemnización; asigna la tarea, como se aprecia en uno de los cables, y lanzan por el mundo la repugnante mentira a través de un parlamentario y la agencia Fides de noticias. De ahí, a la máquina demoledora de sus medios y técnicas mediáticas.

En nuestro propio país —no vacilo en afirmarlo— hay personas insensibles, de escasos conocimientos sobre realidades, que con respuestas rápidas e impensadas afirmarán: " no debemos ayudar a Bolivia". Jamás comprenderán que, tanto en la política como en la revolución, la alternativa de una estrategia errónea o equivocada es la derrota.

Fidel Castro Ruz
24 de abril de 2008
7 y 15 p.m


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miércoles, 23 de abril de 2008

Los vivos y los muertos

Usted puede pensar que su pequeño barco avanza río arriba, pero si la corriente es más fuerte estará retrocediendo.

No hacer vergonzosas concesiones a la ideología del imperio, dije y lo vuelvo a repetir hoy.

Nadie leerá nunca de mi humilde pluma un elogio oportunista que envilezca su conducta.

Por esta razón, apoyo resueltamente la decisión del Partido y el Consejo de Estado de sustituir al Ministro de Educación.

Como se conoce, toda la vida, desde que tuve conciencia revolucionaria, la consagré, en primer lugar, al tema de la educación, desde la Campaña de Alfabetización hasta la universalización de los estudios superiores. Aun bajo condiciones de bloqueo económico y agresión, logramos alcanzar un lugar privilegiado y único en el mundo.

El titular de ese cargo, Luís Ignacio Gómez Gutiérrez, estaba realmente agotado. Había perdido energía y conciencia revolucionaria. No debió pronunciar los últimos discursos y hablar de futuros encuentros de educadores del hemisferio y del mundo, exaltando una obra que fue fruto genuino de numerosos cuadros revolucionarios y no personal, como pretendía hacer creer a los invitados.

Lamento realmente si alguno de nuestros abnegados maestros lo interpretara como una afirmación injusta.

Debo señalar que en el transcurso de diez años ha viajado al exterior más de 70 veces. Durante los tres últimos lo hizo con la frecuencia de un viaje por mes, utilizando siempre el pretexto de la cooperación internacional de Cuba. Por este y otros elementos de juicio, no se tiene ya confianza en él; más claro todavía: ninguna confianza.

¿Quién debía sustituirlo? Era otro aspecto del problema. Debía hacerse, y rápido. Se buscó entre muchos. Con los mejores se confeccionó una lista de quince, dos se habían desenvuelto en ese campo con notable éxito:

Ena Elsa Velázquez Cobiella, Doctora en Ciencias de la Educación, rectora actual del Instituto Superior Pedagógico "Frank País", de Santiago de Cuba. Se graduó en 1980, acumula experiencia docente en las más variadas instancias de la educación, en las cuales se destacó; con 52 años de edad, al triunfo de la Revolución tenía solo dos de nacida en la capital de la antigua provincia oriental.

Cira Piñeiro Alonso, Licenciada en Psicología, graduada con Título de Oro, Directora Provincial de Educación en Granma, 16 años de experiencia en diversas tareas docentes. Su éxito como responsable de la educación en Granma es reconocido por todo el país. Tiene 39 años.

Ambas compañeras, por sus méritos y éxitos, fueron propuestas por la comisión de candidatura y elegidas como diputadas a la Asamblea Nacional.

Las dos serán incorporadas al Ministerio de Educación: Ena Elsa como Ministra y Cira Piñeiro como apoyo a la Ministra y futuro cuadro en el cargo que se le asigne. Serán sustituidas en la actual tarea por profesionales extraídos de la cantera inagotable de nuestro personal docente y revolucionario.

En este especial e importante caso, aparte de mis apreciaciones personales, fui consultado e informado plenamente.

Cuando tuve el privilegio de ser igualmente consultado en vísperas de la elección del Consejo de Estado, no vacilé en proponer que prestigiosos jefes militares —que llenaron de gloria y autoridad moral a nuestro heroico pueblo— como Leopoldo Cintras Frías y Álvaro López Miera, maduros, modestos, llenos de experiencia y energía, con menos edad de quien con rango militar es uno de los más fuertes y amenazantes candidatos a la jefatura del imperio, fuesen propuestos a la Asamblea Nacional como candidatos a miembros del Consejo de Estado. Conozco a otros cuadros bastante más jóvenes que ellos de gran capacidad, excelente preparación y poco publicitados, con los cuales hay que contar.

No me agrada en absoluto herir a nadie, pero no puedo dudar en explicar con toda claridad los hechos para proteger la obra de las generaciones que han aportado sudor, sacrificio y no pocas veces hasta la salud y la vida por la Revolución.

Espero que mis compatriotas comprendan que el trabajo forzoso que me impuso la naturaleza en esta etapa de mi vida me obliga, ante amigos y adversarios, a expresar lo que pienso sin subterfugios y con pruebas morales a mi alcance que son irrebatibles. Asumo, por tanto, la responsabilidad plena por esta decisión, sean cuales fueren las reacciones y consecuencias.

Los libelos enemigos me acusarán de aplicar terror psicológico a partir de la autoridad moral. No lo es en absoluto para los que tengan conciencia de que el verdadero terror psicológico y físico —con infinitos sufrimientos humanos y morales para nuestro pueblo— sería el regreso del dominio imperial sobre Cuba. En ese triste caso, la causa sería no la falta de alfabetización o de cultura, sino de conciencia.

No me resignaré jamás a la idea de que al poder se aspire por egoísmo, autosuficiencia, vanidad y supuesta imprescindibilidad de cualquier ser humano.

Expresaré mi modesta opinión mientras pueda y necesite hacerlo.

¡Los vivos y los muertos lucharemos!

Fidel Castro Ruz
22 de abril de 2008



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lunes, 21 de abril de 2008

Paz y prosperidad

El Papa Benedicto XVI destronó a Brown, Primer Ministro inglés, quien sustituyó a Blair, al que conocí y con el que hablé unos minutos durante un receso de la Segunda Conferencia de la OMC en Ginebra hace 10 años, después de su discurso, expresándole mi discrepancia a causa de una falsa frase suya sobre el estado social de los niños ingleses. Por la voz, los argumentos y el tono de Brown en su conferencia de prensa en presencia de Bush, me pareció tan autosuficiente como su antecesor en la dirección del Partido Laborista. La actividad del nuevo Primer Ministro de Gran Bretaña, al coincidir con la visita del Papa, era igual a la del jefe de gobierno de una república bananera.

Benedicto XVI prestó especial atención al 13 de abril, cuando ocurrió hace 65 años la incineración de más de mil prisioneros en el pueblo de Gardelegen, y se convirtió en el día que recuerda el martirologio sufrido por el pueblo judío en la Alemania nazi, una tragedia humana que duró años.

Bush lo recibió en la Base Andrews de la Fuerza Aérea norteamericana, gesto inusual. Benedicto XVI, a lo largo de su actividad como Obispo alemán, fue conservador y alérgico a los cambios en la política social y en las normas internas que rigen su iglesia. La gran prensa de Estados Unidos inicialmente fue implacable, a partir de las indisciplinas contra las normas establecidas para los creyentes, calificando a la Iglesia Católica como religión decadente.

Su visita coincidió también con el 81 aniversario de su nacimiento. Bush, solícito y complaciente, le cantó Las mañanitas el propio día 16.

El Papa fue sin duda inteligente. Contraatacó desde el inicio de la visita. A pesar de los 81 años que cumpliría horas más tarde, bajó del avión deslizando apenas sus manos por las barandas de las empinadas escaleras, y en los últimos peldaños ni eso hizo. Es de talla baja y, a ojos vista, pesa la mitad que lo que Bush. Camina ligero. No abandonó un minuto la sonrisa y el brillo de los ojos, y se dedicó de inmediato a cumplir un programa que con 18 años de edad habría agotado a cualquier visitante. Los medios televisivos hicieron zafra.

El Papa visitó universidades, un centro cultural católico edificado expresamente para la ocasión; se reunió con representantes de cientos de escuelas y universidades católicas del enorme país. El jefe del imperio no se atrevería a exigir al Estado del Vaticano "nueva constitución y elecciones libres" como él las concibe para Cuba.

Como líder de una iglesia en medio de la guerra desatada por Estados Unidos contra los musulmanes, su mensaje fue ecuménico y favorable a la paz.

Se reunió con representantes de cultos cuyas iglesias influyen en miles de millones de personas. Los líderes de la religión judía lo recibieron con calor. Desde luego, estos idealizaron el sistema capitalista de Estados Unidos. Uno de los rabinos de Miami afirmó que el 90 por ciento de los judíos de Cuba se trasladaron a aquella ciudad; debió aclarar que no ocurrió así porque los persiguiéramos o les dieran visa en Estados Unidos, sino porque optaron por el derecho a viajar por vía segura que abrió la Revolución y —como muchos cubanos de otros orígenes étnicos— buscaban ventajas materiales que no habían podido alcanzar en la Cuba colonizada.

Aquí permaneció abierta y respetada la sinagoga judía, y sus representantes se reúnen, junto a las demás iglesias, con los líderes del Partido y el Gobierno Revolucionario, incluidos sus niveles más altos.

En Estados Unidos se exaltó mucho la visita del Papa a la sinagoga. Es la tercera vez que tiene lugar una visita papal a esos centros religiosos judíos. La primera fue la de Juan Pablo II a una sinagoga de Polonia; después, la de Benedicto XVI a una en Alemania; y esta, a la de Nueva York, que es a su vez la primera en ese país.

Particular importancia tiene demandar, en nombre del derecho a creer, el derecho a vivir. En su condición de líder religioso de una iglesia poderosa y fuertemente arraigada en muchos pueblos del mundo, Benedicto XVI habló ante la Organización de Naciones Unidas:

"... el deseo de la paz, la búsqueda de la justicia, el respeto de la dignidad de la persona, la cooperación y la asistencia humanitaria, expresan las justas aspiraciones del espíritu humano."

"... los objetivos del desarrollo, la reducción de las desigualdades locales y globales, la protección del entorno, de los recursos y del clima, requieren que todos los responsables internacionales actúen conjuntamente y demuestren una disponibilidad para actuar de buena fe, respetando la ley y promoviendo la solidaridad con las regiones más débiles del planeta."

"Nuestro pensamiento se dirige al modo en que a veces se han aplicado los resultados de los descubrimientos de la investigación científica y tecnológica."

"... estos derechos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre y presente en las diferentes culturas y civilizaciones."

"...la máxima no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti en modo alguno puede variar, por mucha que sea la diversidad de las naciones."

"Mi presencia en esta Asamblea es una muestra de estima por las Naciones Unidas y es considerada como expresión de la esperanza en que la Organización sirva cada vez más como signo de unidad entre los Estados y como instrumento al servicio de toda la familia humana."

Al concluir, exclamó en inglés, francés, español, árabe, chino y ruso: "¡Paz y prosperidad con la ayuda de Dios!"

Aunque no es fácil desentrañar el pensamiento del Vaticano sobre los espinosos temas que se abordan en un mundo donde el Presidente de Estados Unidos y sus aliados ricos y desarrollados han impuesto una guerra sangrienta contra la cultura y la religión de más de mil millones de personas en nombre de la lucha contra el terrorismo, e impera la tortura, el saqueo y la conquista por la fuerza de los hidrocarburos y las materias primas, lo que expresó el Papa es la antítesis de la política de brutalidad y fuerza que aplica el cantor de Las Mañanitas.

En los próximos días, los pueblos de América Latina están a punto de afrontar dos tragedias: la de Paraguay y la de Bolivia. Una de ellas, por las elecciones que tienen lugar hoy domingo 20 de abril, donde un antiguo Obispo católico cuenta con la mayoría abrumadora del pueblo, según encuestas serias, y es seguro el rechazo a un fraude electoral; otra, por la amenaza de desintegración real de su territorio, que conduciría a luchas fratricidas en el sufrido país.

Benedicto XVI regresa hoy a Roma. Los bellos e impresionantes cantos han cesado en los templos. Ahora se continuará escuchando el odioso e incesante estampido de las armas.

Fidel Castro Ruz
20 de abril de 2008
7 y 42 p.m.


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miércoles, 16 de abril de 2008

No hacer concesiones a la ideología enemiga

Decidí escribir esta reflexión después de escuchar un comentario público divulgado por un medio masivo de la Revolución, que no voy a mencionar concretamente.

Hay que tener mucho cuidado con todo lo que se afirma, para no hacerle el juego a la ideología enemiga. No se puede acusar al período especial del sistema que el imperialismo ha impuesto al mundo; no inventó el cambio climático, la civilización que depende del consumo de los hidrocarburos, el transporte de cada miembro de la familia en automóviles que viajan casi vacíos, ni la nefasta idea de convertir los alimentos en combustible; no inventó las guerras mundiales por el reparto del planeta, las bases militares, las armas nucleares y radioelectrónicas, los satélites espaciales que todo lo espían y dirigen al blanco rayos letales, los cohetes teledirigidos, los submarinos que disparan desde mil metros de profundidad, la ciencia y la tecnología al servicio de la muerte y la destrucción.

Tampoco inventó la geografía política y las tierras de que dispone cada nación, que fueron fruto de otros factores históricos.

Medítese bien lo que se dice, lo que se afirma, para no hacer concesiones vergonzosas. Analícese la naturaleza y la psicología de los seres humanos; su tiempo para actuar es muy breve y constituye realmente una fracción de segundo en la historia de la especie. Comprender esto es un gran remedio contra vanidades.

El período especial fue consecuencia inevitable de la desaparición de la URSS, que perdió la batalla ideológica y nos condujo a una etapa de resistencia heroica de la cual no hemos salido completamente todavía.

¡Qué difícil es ser breve en la batalla de ideas!

Fidel Castro Ruz

15 de abril de 2008

4 y 45 p.m.


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